Quién es Nahitan Nández, la promesa uruguaya que quiere sumar Boca

Jueves, 3 agosto d 2017 a las 1:09 pm.

Varias

Quién es Nahitan Nández, la promesa uruguaya que quiere sumar Boca

El jugador que se perfila como el próximo refuerzo de Boca tiene un nombre conocido. O por lo menos, es uno que ya se escuchó en el club de la Ribera y en el fútbol argentino. Es el de Nahitan Nández, el uruguayo de 21 años de Peñarol, que está a punto de cruzar el charco para ponerse la azul y oro. El año pasado sonó para reemplazar a Cristian Erbes y en este mismo mercado de pases fue pretendido por Racing.

Nández, capitán de Peñarol, es quizás el jugador más prometedor que tiene el fútbol uruguayo. Es un mediocampista que puede jugar de todo. Aunque en su equipo se desempeña a veces de doble cinco, mantiene la técnica de un enganche, de los días en los que ocupó esa posición. A su habilidad y a la precisión a la hora de manejar la pelota les añade entrega y quite. Un combo que se convierte en perfecto si se tiene en cuenta que además suma goles a su juego. Este año, en 24 partidos con su equipo, marcó siete.

Peñarol pidió por su estrella unos cuatro millones de dólares por el 60% del pase. Racing, hace apenas un par de semanas, llegó a ofertar por él, pero ante la firmeza de los uruguayos a la hora de negociar (solicitaron 6 millones por el total de la ficha), desistió. El presidente Víctor Blanco dijo: “Para Racing, Nández no vale lo que pide Peñarol”. Boca, parece, sí está dispuesto a hacer el esfuerzo por la joya charrúa.

Nacido el 28 de diciembre de 1995 en Maldonado, llegó a uno de los grandes de Uruguay en marzo de 2013 para incorporarse a la cuarta división, tras destacarse en clubes de su ciudad y en los seleccionados Sub-15 y Sub-17. En febrero de 2014, Jorge Fossati lo sumó al plantel de Primera, en la que debutó el 1 de marzo de ese año, en un encuentro que el Carbonero ganó 2 a 0 frente a Danubio. El año pasado se convirtió en el capitán más joven en la historia del club.

Los buenos rendimientos en su club y los antecedentes en categorías menores lo transformaron en capitán y figura del combinado Sub-20 que disputó como local el Sudamericano de la categoría entre enero y febrero de 2015 y que logró el pasaje al Mundial de Nueva Zelanda.

Nández fue luego capitán y titular en los cuatro partidos que el seleccionado celeste disputó en la Copa del Mundo en tierras maoríes (cayó en octavos de final ante Brasil, por penales). Al volver se consolidó en la Primera de su club, lo que despertó el interés por él de equipos europeos (entre ellos, Juventus) y le valió sus primeras convocatorias para la selección mayor: Oscar Tabárez lo citó para disputar las Eliminatorias. Hoy es una fija en las convocatorias.

Su temperamento es una virtud en su posición. Pero a veces le juega en contra. Lo demostró en la Copa Libertadores de este año, en el recordado partido entre su equipo y Palmeiras, de Brasil, que terminó a las trompadas entre jugadores de los dos equipos. A Nández, por ese hecho, la Conmebol le dio cinco fechas, de las que sólo pudo cumplir dos en la actual edición del torneo. Eso quiere decir que, salvo una reducción de la sanción, el jugador no podrá estar en los tres primeros partidos de Boca en la Copa de 2018, a la que el equipo de Guillermo ya está clasificado a la fase de grupos.

Ese no parece ser un impedimento para Boca. La apuesta va más allá del 2018.

Comentarios
Cada comentario va ser revisado antes de ser aprobado.

Max

Min