Coronavirus, aislamiento, alcohol en gel, cuarentena. En cuestión de semanas se nos modificaron las palabras claves. Para ellas, las primeras eran equipo, pelota, jugar. Lo que no cambió en el orden de prioridades de Carolina Gauna, Soledad Cuadro y Chula Silva, tres de las muchas mamás y jugadoras que hay en la Liga Deportiva del Oeste, son los hijos.

Así como extrañan y se lamentan por la falta de competencia, disfrutan de poder pasar más tiempo junto a ellos, poniendo también a prueba el ingenio para que no se aburran los peques, pero también para no olvidarse de ellas mismas. Un desafío diferente.

CAROLINA GAUNA. MAMÁ DE BENJAMÍN Y MÍA (8 Y 6 AÑOS). JUGADORA DE INDEPENDIENTE.

Cuarentena: Hace más de diez días que no salimos de casa. Soy muy cagona con esto de la cuarentena. Acá en Ferré, antes que se decretara el aislamiento obligatorio ya estábamos adentro, por todo lo que se escuchaba. Cuando ves los medios, te asustan directamente. A mí, teniendo dos nenes, obviamente me agarró como un miedito.

Mamá de toda la cancha: Les conté que hay un virus afuera, que no podemos salir. A veces lloran, extrañan ver a los tíos y a los abuelos. Están acostumbrados a una vida que ahora no pueden hacer. Yo entreno dos veces por semana y ellos van a la práctica conmigo, somos de vivir mucho afuera.

Mia arrancó primer grado este año. Él cumple ocho ahora en abril. Tiene un retraso madurativo. Es bastante compleja mi situación. Le estoy muy encima. Antes de todo esto, él tenía toda la semana ocupada. Yo hablé con el club y les expliqué la situación, porque el ahí va a fonoaudiología, a la psicopedagoga, a otorrino. También viajábamos seguido a la plata. Es todo un tema. Por eso digo que el fútbol es mi descarga. La otra vez hablaba y decía yo no necesito psicólogos, necesito ir al fútbol y ya está. Es mucho, pero se puede.

A la hora de jugar con ellos trato siempre de innovar, porque ya sé cuándo se cansan, cuándo se empiezan a pelear. Pintamos, hacemos experimentos. El otro día, a las 2 de la mañana, los hice ir un ratito a la vereda, ahí en la entrada de casa. Les dije que nos escapábamos un ratito pero teníamos que volver rápido.

Con Benja es muy probable que toque cumpleaños con tortita adentro. Todavía no se lo imagina y todavía no le contamos. Va a ser un cumpleaños diferente, para recordar.

Escuela en casa: Les mandaron un montón de actividad. Con ella es difícil, porque arrancó el primer grado y, por esta situación que estamos viviendo, no hizo esa adaptación en la escuela de sentarse a hacer una tarea. No conoce ese hábito de sentarse a la mesa y hacer deberes. Viene del jardín, de horas de juego, de mirar una película, de pintar. Es complicado. A Benja también le tengo que estar muy encima. Es muy importante la estimulación para que no pierda el ritmo.

Hora de entrenar: Jesús (Rao) nos mandó un montonazo de trabajo ahora. Hago todo en el living. Hay que dejarlos entretenidos a ellos para ponerme después. Puede pasar que los enganche con ganas y se prendan a hacer abdominales conmigo. Pero también tenés lo momentos en que no tienen ganas de hacer nada y, si no se están peleando, se me están trepando a la espalda y todas esas típicas cosas de nenes.

Cuando me pongo los auriculares y arranco con las sentadillas es mi momento de bajar. Si no, no es vida. Encima no tengo patio. Voy a tener que volver a pintar la pared de lo que estoy pateando la pelota. Ahora van a dar más días de cuarentena. No hay que bajar los brazos y tenemos que seguir pensando en la vuelta a jugar.

Ferré en alerta: Todavía no hubo casos positivos, ni en Ferré ni en el partido. Hubo dos sospechas que se descartaron. Pero es un pueblo chico, por ahí somos más asustadizos. No se ve gente en la calle, que por ahí en otras ciudades sí. A las ocho cierra todo y solo están entrando camiones.

El lado positivo de la cuarentena: Como mamá, creo que nos enseña. Mis nenes son chiquitos y yo tuve que sentarlos y explicarles cosas de grandes, para que entiendan qué es un virus. Esto se lo van a acordar para toda la vida, porque de los más grandes a los más chiquitos tuvimos que entender que si queremos estar bien nos tenemos que quedar adentro. También empezamos a valorar más lo que hacemos diariamente, que muchas veces no notamos.

SOLEDAD CUADRO. MAMÁ DE ENZO (9 MESES). JUGADORA DE RIVADAVIA DE JUNÍN.

Cuarentena: Ya no sabemos qué hacer. Mariano (Reynoso) tiene que seguir trabajando. Yo estoy muy de ama de casa y aprovecho a estar mucho con el gordito. El nene está acostumbrado a que siempre salíamos, pero no se nota que extrañe salir ni que está inquieto de más. Salió re tranqui en ese sentido. Me re enojo cuando veo en la tele que no cumplen con la cuarentena, que no se toma conciencia. En casa, por ejemplo, Mariano salió la semana pasada a hacer las compras para varios días. Y ahora ya tiene que volver a salir. Lo mandó con la listita, sale y compra. A veces me manda fotos para no equivocarse. Algún reto siempre se lleva.

El descanso que no había tenido: Después de tener a Enzito yo había parado dos meses nada más, pero tenía que parar más porque fui a cesárea. Era tres meses el tiempo que me habían recomendado, pero a los dos jugué el primer amistoso, contra Independiente.

Ayer le decía a Mariano (Su pareja y DT) que no me estoy muriendo por jugar un partido, lo estoy tomando con mucha tranquilidad. Tratamos de no hablar de fútbol en casa. Trato de enterarme de las cosas cuando se enteran las demás.

No vale adelantar: Soy muy tranquila. Lo que más hago es jugar con el gordito. Películas no miro, sí uso el celular. ¡Y estoy tomando mucho mate! Ahora con Mariano empezamos a mirar una serie juntos. No me adelanto ningún capítulo, así la veo con él cuando vuelve.

¿Hora de entrenar? De entrenamiento no agarré nada todavía. Acá tengo bici y todo, pero ni arranqué. Andrés (Peralta), el profe, nos mandó una rutina. Ahora sí me voy a tener que poner. Ni la terminé de leer todavía, jaja. Creo que es tranqui: abdominales, sentadillas, velocidad en 10 metros. Ya me cansó de solo leer, jaja. Pero me voy a tener que poner las pilas y cumplirle al profe.

Se viene el primer cumple: Enzito acaba de cumplir nueve meses. Esperemos que para el cumpleaños, en junio, ya hayamos dejado atrás todo esto. Y si no, cuando toque se lo voy a festejar. Festejo va a haber seguro, no importa cuándo. Si la gente toma conciencia y se cuida, pronto va a pasar.

El lado positivo de la cuarentena: Me pasa que ahora muero por ir a visitar a mi familia. Si hoy me das entre eso y jugar al fútbol, elijo visitar a mi familia. Yo solo los veo una vez por mes a mis viejos, cuando vienen a El Triunfo, y ahora ni eso se puede. Ellos viven en Laboulaye. Te hace valorar más esas cosas. Yo que no soy muy expresiva, ahora tengo ganas de abrazar.

CHULA SILVA. MAMÁ DE IAN (2 AÑOS). JUGADORA DE DEFENSA.

Cuarentena: Estoy tranquila, cumpliendo con lo que tengo que cumplir. Si te atemorizás, si entrás en pánico, es peor. Yo ahora no estoy trabajando. El que trabaja es mi marido que tiene permiso para salir porque está con animales.

Un peque de acción: Estoy haciendo magia para tener a Ian adentro, porque es de andar mucho. Le gusta jugar afuera. Ahora lo tengo con una bici y anda por la casa, porque ni al patio salimos. El nene sigue un montón al papá. Sigue a todos en realidad, porque es muy dado. Ahora está en duda entre la pelota, como yo, y los caballos, como el papá. El padre jinetea. Es una disputa. Cualquier cosa que le preguntes te dice que sí, así que todavía no sabemos. Yo también me subo al caballo, antes me daba miedo. Mientras sea manso…

Ian la hizo Canalera: Después de tenerlo, empecé a entrenar en Defensa y mi papá me lo cuidaba. Como él está en la comisión, que jugará en Defensa fue su condición. Si algún día me cambio de club, se lo voy a tener que dejar a mi mamá, jaja.

Me costó volver después de tener a Ian, porque tenía que recuperar ritmo y estado. El primer campeonato de 2019 sentí que estuve cerca de mi mejor nivel, pero porque jugaba más adelantada y por la banda. El último torneo, jugando de cinco, no me gustó cómo jugué, no me sentí segura. Encima había dejado de entrenar. Sabemos que no fue nuestro mejor campeonato, pero sabemos que el próximo vamos a volver a dar batalla.

Hora de entrenar: En primer lugar, le estoy dando mucha importancia a la alimentación. Después, trato de hacer gimnasia, con mi mamá y mi papá que por ahí se prenden .

Antes de entrenar trato de que Ian duerma la siesta, aprovecho esos momentos. El sueño le cambió mucho, porque se duerme tarde. A mí también se me desorganizó. A veces nos dormimos tres de la mañana y nos levantamos a las dos de la tarde, jaja.

Te extrañamos, tía Jake: Mi hermana está en su casa con su pareja y su nena, acá a dos cuadras. Mi nene sigue mucho a la hija de Jake. A veces se pelean, pero se siguen mucho. Por mi parte, extraño que nos juntemos a jugar a la pelota acá en el barrio, con muchas de las otras chicas también. Las charlas, organizar una comida. Empezamos jugando acá en el barrio, después vino La Turca y con ella salimos para todos lados.

El lado positivo de la cuarentena: Yo aprovecho todo esto para pasar más tiempo con el nena ahora que no entreno, para pasar tiempo en familia. En casa quedamos con mi mamá, mi papá y dos de mis hermanos. Uno cumplió años y el festejo fue diferente, nosotros solos. Se aprende a disfrutar también de esas cosas.

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