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Nicolás Trotta: “Estamos pensando en la posibilidad de articular el ciclo lectivo de 2020 con el de 2021”

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El ministro de Educación dice que todavía no se sabe cuándo volverán a abrir las escuelas, porque eso depende de una decisión epidemiológica. Y que estudian distintas alternativas para el reinicio, como integrar dos años en uno.

Día feriado y cuarentena, el majestuoso Palacio de la calle Pizzurno, en la Capital, está completamente vacío. En su despacho, con música de fondo, el ministro de Educación Nicolás Trotta recibe a Clarín. El cierre de las escuelas por la pandemia de coronavirus​ será el tema central. ¿Cuándo volverán los chicos al aula? ¿Cómo será ese día después? ¿Qué planes tienen las autoridades? Pero como todo lo que rodea a esta pandemia, la principal respuesta será la incertidumbre.

Por empezar, aclara Trotta, no hay ningún indicio sobre cuándo se retomará el ciclo lectivo. “No va a ser una decisión política, sino epidemiológica. Hay que escuchar a los expertos que asesoran al Presidente”, afirma. ¿Y cómo será el retorno, entonces? Bueno, dependerá del momento en que ocurra. Entonces se evaluará la situación, aunque Trotta no descarta ningún escenario.

“Una posibilidad es articular el ciclo lectivo 2020 con el 2021”, dice. Ya hay experiencias en el país. Por ejemplo, en Santa Cruz donde, tras una huelga de más de 100 días en 2017, readecuaron el calendario escolar de ese año, redujeron las vacaciones de verano sólo al mes de enero, extendieron la jornada escolar a los sábados e hicieron terminar el ciclo 2017 el 31 de marzo de 2018. Pero es sólo una alternativa, dice Trotta. También se está hablando con los ministros provinciales en la posibilidad de un reinicio de clases escalonada. De todos modos, agrega Trotta, la decisión “deberá ser consensuado con todas las jurisdicciones educativas, los maestros y maestras, y el mundo académico de la educación”

.¿Cuáles son los escenarios concretos que se manejan para la continuidad del ciclo lectivo en el actual contexto y si se extiende la cuarentena?

Es difícil saber en qué momento se va a tener la certeza de volver físicamente a las aulas. Nosotros estamos planteando que el desafío es lograr una continuidad educativa con mucha presencia del estado nacional, de las jurisdicciones provinciales, mucha articulación con los actores del sistema educativo, con los maestros, las maestras y sus organizaciones docentes. Por eso el mismo día que el Presidente anuncio la suspensión de la concurrencia a las escuelas -remarcando que no estamos de vacaciones- señalamos dos cuestiones centrales: que la escuela y los maestros son irreemplazables, al tiempo que planteamos un abordaje a partir del programa “Seguimos educando”, con distintas herramientas, como un portal y programas de televisión de aire. El portal es de navegación gratuita desde los celulares, por un compromiso del Enacom y las tres empresas de telefonía celular. Eso permite una fuerte democratización de acceso, porque celulares hay en casi todos los hogares argentinos. Y la televisión tiene una enorme penetración, con presencia en mas del 95% de los hogares.

¿Cómo están analizando la vuelta al colegio? Esto es lo que quieren saber las familias…

Las familias deben tener la tranquilidad de que hay un gobierno que ha priorizado claramente la salud. Cualquier decisión vinculada a la vuelta a la escuela, no va a ser una decisión del Ministerio de Educación ni va a ser una decisión política. Va a ser una decisión epidemiológica. Tenemos que ser conscientes de que la suspensión de las clases surge a partir de recomendaciones del comité de expertos, que acompaña al presidente, y de la Organización Mundial de la Salud, quienes analizan no solo lo que ocurre en el hemisferio norte -que golpea tan fuerte a países tan sentimentalmente atados a nosotros, como son España e Italia- sino también lo que pasa en el hemisferio sur, que estamos contra estación. Eso llevó a que nuestro gobierno tome una decisión clara de suspender las clases 13 días después del primer caso detectado positivo. Hay otros países en Europa que tardaron más de 40 días. Suspender la concurrencia a clases en toda la Argentina implicó un escenario inédito en el sistema educativo. Entonces, ¿cuándo vamos a volver a las aulas? Vamos a volver cuando el comité de expertos y la OMS marquen que es el mejor camino para el cuidado de la salud de los argentinos. Hoy no tenemos certeza de cuando va a ser.

Si fuera a mediano o largo plazo, ¿los alumnos pueden llegar a perder el año lectivo?

No. No estamos en vacaciones y generamos muchos instrumentos vinculados a trabajar el desafío de la continuidad pedagógica y el acompañamiento de los chicos. Acá hay dos factores. Uno, es el desafío de aprender en la casa, fortaleciendo el vínculo del maestro; y el otro acompañar a nuestros niños y adolescentes en la incertidumbre en la que están. La ruptura de la rutina, de un día para otro, implica un enorme costo social para nuestros niños. Y los adultos del hogar tiene una enorme responsabilidad. Si la incertidumbre nos embarga a los adultos, ni hablar a los mas pequeños, que no pueden ir a la escuela, que no pueden ver a sus compañeros, ni a sus abuelos, que se quedan dentro de sus hogares, en la realidad tan diversa de la Argentina. Frente a eso nosotros estamos trabajando en ese día después, en cómo va a ser esa vuelta a la escuela.

¿Y cómo va a ser?

Para nosotros tiene dos desafíos. El de la contención, que no va a ser sencillo. La escuela debe tener un esquema de acompañamiento para poder clarificar mucho lo que se vivió en la Argentina y el mundo en este tiempo. Hay chicos que van a llegar en una situación compleja, y tenemos que tener un abordaje de contención, psicológico. Y el otro desafío es el de la continuidad educativa, pedagógica, así como el proceso de acreditación de saberes. Estamos haciendo un enorme esfuerzo como estado nacional, los maestros a la distancia y las familias. Debiéramos tener un esquema que nos permita en cada escuela, en cada grado, que la propia maestra pueda establecer cómo recomenzar. Y ahí sí, según la extensión de la suspensión de concurrencia a las clases, analizar el ciclo lectivo 2020 y también el ciclo lectivo 2021.

¿Puede pasar que haya chicos, escuelas o comunidades que no puedan acreditar los saberes como para pasar de año?

Lo más importante es que garanticemos los procesos de aprendizaje. Y esa es la mirada que debemos tener. No hay que poner el foco en el niño, sino en la institución, en el proceso educativo. En cómo acompañamos la trayectoria de cada niño. Y no nos tiene que generar una nueva incertidumbre si vemos, según la extensión que tenga la no concurrencia física a las escuelas, que debemos articular entre el ciclo lectivo 2020 y el 2021 para garantizar todos esos saberes, con todos los abordajes pedagógicos que sean necesarios.

¿Es decir que están pensando en la posibilidad de articular el ciclo lectivo de 2020 con el 2021?

Es una de las alternativas. No va a ser una decisión exclusiva de nuestro Ministerio, tenemos que consensuar con todas las jurisdicciones educativas, los maestros y el mundo académico de la educación. En eso venimos trabajando. Tan importante como el camino que marquemos, es la legitimidad que construyamos en ese camino. Frente a una situación absolutamente extraordinaria, tenemos que tener la capacidad de buscar un camino que fortalezca nuestro sistema educativo.

Lo que se vio en estos días es que hay una buena parte de la Argentina que tiene acceso a plataformas educativas, padres con suficiente capital cultural y tiempo para acompañar; y otros hogares que no tienen computadora ni acceso a Internet, que coinciden con familias con menos capital cultural.

¿Qué se piensa desde la política pública para que no se siga ensanchando estas diferencias?

Comparto parte del análisis. Le sumo que los sectores populares, que quizás no tengan el capital educativo, tienen una enorme vocación de amor y de presencia con sus hijos. Y eso en la educación es la mitad más uno. Hay hogares de sectores medios que no tienen el compromiso y el amor de cara a sus familias y a sus hijos. Nuestra responsabilidad a partir de la decisión del Presidente de suspender las clases es generar más presencia del estado. Y ahí decidimos que cada medida que tomemos en el diseño de esta necesidad de llevar la escuela al hogar, es que pongamos el foco en los hogares de mayor vulnerabilidad. ¿Y cómo llegamos? Si los padres no tienen capital educativo, ni nivel de conectividad que tienen otros hogares, ¿cuál debe ser el abordaje? ¿Cuáles son los medios para ingresar ahí? Eso es lo que intentamos hacer, con el celular, la herramienta de mayor penetración, con la navegabilidad gratuita. Y también con la televisión. Por eso lanzamos programas en la televisión pública para que ayuden a organizar a las familias.

¿Hicieron alguna evaluación del portal y de los programas de televisión?

No hay datos objetivos para saber qué impacto tuvieron. Pero sí que en la primera semana el portal tuvo más de 1,4 millones de visitas únicas, que tuvo muy buena receptibilidad de los actores educativos, y que los programas eran los de más audiencia en la televisión pública. Lo he conversado con los ministros de España, Colombia, Ecuador, Paraguay, México y Perú, para ver qué hacían ellos para garantizar la continuidad educativa, y con satisfacción puedo decir que somos los que más herramientas hemos desplegado en estas dos semanas. Al punto que mucho del material que nosotros producimos son utilizados por otros países.

Ahora vamos a pasar a un portal con nuevas funcionalidades, más material, desde el producido por nosotros al donado por las principales editoriales del mundo, desde Random House hasta Planeta o la Enciclopedia Británica que nos dio todo su material. Estamos tratando de buscar todos los insumos para que los tenga la población argentina. Y que esa plataforma genere el vínculo maestro-estudiante, que es lo más importante. Y a partir de mañana miércoles vamos a producir 14 horas de televisión diarias de lunes a viernes, que se van a emitir por la televisión pública, Encuentro, Paka Paka y muchas repeticiones en la televisión privada.

¿Como fueron diseñados esos programas?

Dentro de los núcleos de aprendizaje prioritarios, con el equipo pedagógico del Ministerio. Siempre es un maestro o maestra y un conductor, para agilizar el vínculo y que logre la conexión con el estudiante y la familia. Hay un programa de nivel inicial, y otros de primer grado, segundo y tercero, cuarto y quinto, sexto y séptimo, y dos para los secundarios: ciclo básico y orientado. También lanzamos programas en la radio, con conductores y docentes distintos. Son siete programas por día de 1 hora cada uno, con llegada a toda la Argentina. Los van a transmitir Radio Nacional, y un sinnúmero de radios cooperativas, privadas, públicas, campesinas, universitarias, para generar la mayor repetición y se puedan ver en distintos momentos del día.

Además, estamos produciendo cuadernillos, que empezamos a distribuir hoy -martes- a la tarde. Son casi 7 millones. Siete de ellos son espejos de los programas de televisión, y les sumamos uno que es de 0 a 3 años y otro que se llama recreo, para toda la familia. Lo distribuyen las provincias, las organizaciones docentes, los movimientos sociales, y los ministerios de desarrollo social. Hablamos con las cámaras de supermercados para que la gente los pueda retirar ahí, son gratuitos. Cada uno sirve para 3 semanas de estudio, y se trabaja en la lógica de la televisión, la radio y el portal. Queremos escolarizar nuestros días. Tiene complementariedad con el trabajo de cada maestro. Queremos que la televisión o la radio sirva para organizarnos en el hogar. Que los padres les puedan decir a los chicos, sentate en la tele o la radio y escuchá.

¿Están llegando las viandas que anunciaron para los chicos que van a los comedores?

Fue una de las principales preocupaciones ante la suspensión de clases. Nos reunimos con Daniel Arroyo, convocamos al Ministerio de Defensa, de Seguridad (por aspectos logísticos de distribución) para definir cómo íbamos a ir de comedores a viandas o módulos alimentarios. Ahora tenemos un informe semanal de cada una de las jurisdicciones que nos dicen cómo está el tema. La vianda le llega a cada chico a su casa, o van los padres a buscarlas, y hay comedores que siguen abiertos con los protocolos de funcionamiento (mayores espacios y turnos). La mayoría de los alumnos han pasado al esquema de viandas, que son diarias. Los módulos, en cambio, pueden ser de dos semanas, es una caja con 8 a 10 kilos de alimento, que es lo que recibían en la escuela.

¿Qué cosas quedaron sin poder desarrollar en el Ministerio a causa de la pandemia?

Cambió el eje de la gestión. Hoy toda nuestra gestión está abocada al desafío de la continuidad pedagógica, de lo posible. A generar el vínculo de los maestros con los estudiantes. Y a lograr que la escuela y el Ministerio sean un espacio de acompañamiento para las familias en el marco de la cuarentena. Todo lo demás ha quedado en una segunda instancia, pensando cómo va a ser el proceso de recuperar la concurrencia a las escuelas.

¿Qué va a pasar con las evaluaciones educativas, que habían generado polémica antes de la pandemia?

Tenemos una Secretaría de Evaluación, que dirige una pedagoga muy reconocida que es Gabriela Diker, que tiene la responsabilidad de presentar la agenda de evaluación para los próximos 4 años. Lo íbamos a hacer en el marco del Consejo Federal, pero estamos abocados la emergencia educativa. Ahora trabajamos en lo que va a ser el día después, todo el proceso de acreditación de saberes, la vuelta de los chicos a la escuela. Ahí es donde ponemos ahora el foco.

Estamos poniendo en funciones en los próximos días -en forma virtual- el Consejo de Calidad, que estará a cargo de Axel Rivas. Queremos que tenga mucha presencia en la articulación de la vuelta a la escuela. Vamos a seguir con la política de evaluación de cada año, pero vamos a ver qué podemos hacer en este 2020 frente a esta excepcionalidad, y con la incertidumbre de lo que pueda suceder. Habrá que poner el foco, por ejemplo, en los chicos que están terminando el secundario y una posible prórroga en el ingreso a la universidad al año siguiente, con una política particular de acompañamiento. Cada situación que se genere a partir de esta realidad extraordinaria va a tener una política educativa particular.

Fuente: Clarín Foto: Andres D’Elia

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