Si bien las calles del barrio Rucci estuvieron vacías, la ceremonia se llevó adelante y se transmitió a través de internet

“Este es un Vía Crucis especial porque no contamos con la presencia de ustedes”, expresó al padre Ignacio Peries ayer, a través de internet, al comenzar la tradicional ceremonia que atrae a multitudes cada Viernes Santo. Sentado en el medio de la parroquia de barrio Rucci, desde una amplia mesa dirigió, junto a un hombre y a una mujer, el primer recordatorio de la Pasión de Cristo que se realizó sin la presencia de feligreses.

 “Estamos viviendo un momento especial, inolvidable y único, queremos llegar a ustedes con fe y amor para dar la paz y el alivio que brinda Jesús para llevar la cruz de cada día”, continuó el sacerdote a través del canal de YouTube de la parroquia.

Inmediatamente, señaló que en el Vía Crucis pediría especialmente por los que están sufriendo el coronavirus y los que están asustados. También recordó a las personas que atraviesan enfermedades graves y a todos aquellos que están angustiados.

 El padre Ignacio también mencionó a aquellos a quienes les falta el trabajo y a las empresas que están paralizadas en este momento, y a todas las personas que se desempeñan para aliviar a los demás. Nombró a los empleados de la salud, a quienes cuidan a los ancianos y enfermos, a quienes realizan actividades en los supermercados, a los cadetes, a la policía y a los bancarios, entre otros.

“La naturaleza no perdona”     

En casi todo su relato correspondiente a las estaciones, el padre Ignacio hizo referencia a la crisis provocada por el coronavirus. Indicó mirando fijamente a la cámara: “Dios perdona, pero la naturaleza no, como vemos que está pasando ahora, que nos castiga”. Y pidió por la unidad del mundo entero, más allá de las razas y religiones.

A su vez, el sacerdote se movilizó dentro de la parroquia para tocar las cruces y rezar delante de las imágenes. De este modo, repitió lo que habrían hecho los fieles quienes habitualmente (y en condiciones normales) intentan llegar a las cruces, tocarlas y depositar allí tantas súplicas.

 Habló con fuerza de la necesidad de la fe y de pedir “a la Virgen María que hace posible lo imposible” para que se haga un milagro especial y termine con la pandemia en el mundo.

 El Vía Crucis se prolongó por más de tres horas, en las que se intercalaron reflexiones, canciones y súplicas, además de las palabras del padre Ignacio.

 Con miles de seguidores a través de las pantallas, Peries comenzó puntual, a las 20.30, la transmisión on line. El sacerdote no se cansó de hablar de la enseñanza que provoca el dolor en la vida de las personas, y señaló que la enfermedad puede ser un momento de aprendizaje y de escuchar lo que Dios desea enseñar a cada uno.

La petición por la salud   

Los seguidores de la ceremonia pudieron dejar sus comentarios y pedidos a través de la web oficial y de las redes sociales de la parroquia Natividad del Señor. Y, sin dudas, lo que prevaleció este año fue un requerimiento por la salud y el fin de la pandemia causada por el coronavirus.

Fue un ruego común entre las miles y miles de personas que siguieron la oración con el sacerdote.

 Incluso no faltaron quienes pidieron oraciones por el personal sanitario, los policías y todos los que salen a la calle a trabajar exponiéndose al contagio. Tampoco faltaron pedidos concretos por situaciones difíciles de salud y adicciones, entre otras.

 En la ceremonia previa al Vía Crucis (que el padre celebró por la tarde en la parroquia), Peries pidió que se respeten las indicaciones para prevenir el contagio del Covid-19, y que los fieles no se acerquen a la iglesia. Y solicitó “paciencia” a la gente quiere acceder a su bendición personal. En tanto, recordó que quienes lo deseen pueden hacer sus pedidos de oraciones y bendiciones a través de la web oficial: www.natividad.org.ar.

Fuente: La Capital

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