ENFIELD, ENGLAND - SEPTEMBER 18: Alex Morgan poses for a portrait during her first day with the Tottenham Hotspur Women on September 18, 2020 in Enfield, England. (Photo by Tottenham Hotspur FC/Tottenham Hotspur FC via Getty Images)

A Alex Morgan le sobra esa virtud que escasea en la amplia mayoría de las y los futbolistas. Calma. Es razonable si se tiene en cuenta que es dueña de una hoja de vida tan rica que resulta difícil pensar en una situación que pueda tomarla por sorpresa. No solo porque ya ganó dos mundiales y un oro olímpico con la Selección de Estados Unidos, o porque ya jugó para un Olympique de Lyon que desde hace años es considerado el mejor equipo del mundo, con el que ganó la triple corona de Liga, Copa de Francia y Champions League en 2017. También porque fue la primera jugadora que logró que su nombre le diera la vuelta al mundo. Y porque ya sabe de qué se trata ser la tapa de las revistas más reconocidas del planeta… De las deportivas, y de todas las demás también.

Alex Morgan tiene, además, la capacidad de calcular perfectamente cada uno de sus movimientos. Si hasta cuando decidió ser mamá -porque ser mamá siempre debería decidirse- lo hizo sacando la cuenta de los meses de embarazo y posterior recuperación, más tiempo óptimo de entrenamiento, que le permitiera llegar en condiciones de disputar los Juegos Olímpicos de Tokyo con el USA Team. Sin saber, eso sí, que una pandemia mundial le daría muchísimo más tiempo del que pensaba. Así, con esa tranquilidad y esa visión analítica, la jugadora más influyente del planeta decidió, dos días antes de que cerrara el período de transferencias, armar su bolso y el de la pequeña Charlie Elena. Y mudarse a Londres, para ponerse la camiseta del Tottenham.

«Ya tengo mi camiseta lista, con mi Morgan y mi 13 en la espalda. Estoy muy feliz. Fue asombroso haber podido conocer a las chicas tan pronto. Ya poder ser parte de toda esta organización es increíble. Realmente todo pasó muy rápido. Estaba pasando tiempo en Orlando, con mi equipo de NWSL y solo me di cuenta que necesitaba juegos consistentes, entrenamientos consistentes. Ser parte de una temporada completa. Y obviamente Tottenham fue un club enorme que entró en mi radar. Solo tuve que pensarlo 48 horas y el acuerdo estaba realizado y firmado. No quiero pensar mucho más a futuro ahora. Fue una locura tomar la decisión sobre el límite de tiempo, viajar en tiempo de pandemia, decidir que era lo mejor para mí pero sin dejar de pensar en mi familia. Ahora quiero jugar. Tres meses, seis meses o más tiempo. Eso no lo sé. Deseo tomarlo paso por paso», dijo Alex Morgan en la primera entrevista que concedió al portal oficial de los Spurs.

Hace dos semanas, estaba lista para participar de las Fall Series de la NWSL con Orlando City, que debutó con empates sin goles ante North Carolina Courage. A Tottenham llegó cuando se llevan disputadas dos jornadas de liga, en las que el equipo cosechó un empate ante West Ham y una derrota por la mínima ante Everton. Sabe que el torneo se ha vuelto más competitivo que nunca, por la gran cantidad de fichajes estelares que han cerrado la mayoría de los equipos. Pero espera poder hacer el aporte necesario para que los Spurs le den pelea a gigantes como Arsenal y Chelsea.

«Llevo un año sin jugar. O casi un año. Es difícil de creer porque la última temporada participé del Mundial. Pero es un año ya sin jugar y estoy tan cerca de hacerlo ahora que  estoy con muchas ganas de entrar al campo. Espero ayudar al equipo en todo lo que pueda. Quiero estar integrada lo antes posible. También quiero aprender más sobre los Spurs y su historia. Conocer más la ciudad de Londres.  Pero sobre todo conocer mejor a mis compañeras y ayudarlas a ganar los partidos. En definitiva, de eso se trata. Solo estoy buscando retomar lo que dejé el pasado verano«, aseguró la jugadora de 31 años.

A la par, espera poder hacerse el tiempo suficiente para disfrutar de la pequeña Charlie Elena, que ya le puso el primer sello a su pasaporte. Y bromeó con la posibilidad de que sus primeras palabras salgan con acento británico: «Tal vez su primera palabra ya no sea mama, sino mummy. Ya veremos. Trabajaré también en eso. Veremos si estoy el tiempo suficiente como para que diga aquí sus primeras palabras».

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.