La Selección Argentina logró una victoria contundente ante Brasil, imponiéndose por 4-1 en el Estadio Monumental. Con goles de Julián Álvarez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Giovanni Simeone, el equipo dirigido por Lionel Scaloni humilló a su eterno rival y dejó una huella en la historia del clásico sudamericano.
Argentina goleó 4-1 a Brasil en el Monumental y desató la fiesta albiceleste
La Selección Argentina firmó una actuación inolvidable al golear 4-1 a Brasil en el Estadio Monumental, en un partido que quedará grabado en la memoria de los hinchas. Con un despliegue futbolístico impecable, el equipo de Lionel Scaloni dominó de principio a fin, demostrando por qué es uno de los mejores equipos del mundo.
Desde el arranque, la Albiceleste impuso su ritmo y dejó en evidencia las falencias defensivas de Brasil. Julián Álvarez abrió el marcador con un gol espectacular desde fuera del área a los 4 minutos. Apenas 9 minutos después, Enzo Fernández amplió la ventaja al empujar el balón en el área tras una jugada colectiva brillante. A los 26 minutos, Alexis Mac Allister anotó el tercer gol con un remate preciso tras una asistencia de Álvarez. Finalmente, Giovanni Simeone selló la goleada en el segundo tiempo con un cabezazo que venció al portero brasileño.
Brasil intentó reaccionar con un gol de Willyan Cunha, pero la solidez defensiva del conjunto argentino y la brillante actuación de su mediocampo anularon cualquier intento de remontada. Los goles de Argentina llegaron tras jugadas colectivas de gran nivel, confirmando la jerarquía del equipo en este tipo de enfrentamientos.
Con este resultado, la Albiceleste reafirma su poderío en el continente y suma un nuevo capítulo glorioso en su historia frente a la Canarinha. Además, el Estadio Monumental fue el escenario de una verdadera fiesta, con la hinchada celebrando cada tanto y ovacionando a los protagonistas de la goleada.
En las redes sociales, los hinchas albicelestes festejaron el triunfo 4-1 ante Brasil con memes y mensajes de celebración. La victoria no solo representa un golpe anímico clave para el equipo, sino que también refuerza la confianza de cara a los próximos desafíos internacionales.