La palabra de los protagonistas de un partido que se rompió demasiado pronto y que promete una semana caliente.
Lo que dejó el polémico Superclásico que Boca le ganó a River en La Bombonera: Paredes, Otamendi, Ponzio y Riquelme calentaron el post
Qué difícil ignorar que Nicolás Ramírez se robó el protagonismo en el Superclásico que terminó con triunfo de Boca 1-0 sobre River en La Bombonera. Tristemente fue para mal, no precisamente porque haya favorecido al local con la expulsión de Martínez Quarta cuando apenas se llevaban disputados 10 minutos de juego, sino porque ignoró la infracción de último hombre y ni siquiera cobró falta, quedando expuesto después por el VAR y obligado a sacar la roja.
De ahí en más, el árbitro hizo todo mal. Los jugadores lo prepotearon y el quiso mostrar autoridad desde la palabra y a pura repartija de tarjeta, pero erró en todas las acciones determinantes. Porque la roja a Gonzalo Montiel fue demasiado rigurosa y en cambio a Paredes le perdonó la vida cuando tuvo que sacarle la segunda amarilla, después de una primera amonestación insólita luego que el capitán Xeneize fuese agredido por Acuña.
River se sintió robado, porque ya estaba así mal predispuesto desde la previa en esa campaña estratégica de una dirigencia horrorosa que quiere evitar el insulto de sus propios hinchas direccionándolos a la AFA. Boca hasta se sintió incómodo con el festejo y ahondó en explicaciones que no le corresponden.
Uno de los primeros en hablar fue Leandro Paredes, quien apuntó a que la inteligencia del equipo marcó la diferencia. «Podíamos haber hecho algún que otro gol más, pero también fuimos inteligentes, cuidamos el partido, cuidamos la pelota. Los clásicos serán siempre así. Lo más importante es que Boca ganó y que estamos a un paso (del título por Tabla Anual). Lo ganamos porque hicimos un partido mucho más inteligente», señaló.
Muy diferente fue la apreciación de Nicolás Otamendi, otro de los campeones del mundo que tuvo el Súper. “Te da bronca porque al fútbol argentino no le están dando prestigio a pesar de la calidad de jugadores que tiene. Se está arruinando el fútbol argentino. Con la misma vara siempre vamos a competir. Hoy no se midió con la misma vara. Del otro lado hicieron su juego”, dijo apuntando contra el arbitraje.
También Leonardo Ponzio aprovechó los micrófonos para despotricar contra la mano negra que ve todo River. “Lo vieron ustedes. Pudimos hacer poco de lo que quisimos. Ir a buscar. Al quedarse con un hombre menos marca la tendencia del partido. Queríamos que el arbitraje y el VAR quedaran exentos de todo esto. Vuelve a reiterarse que el VAR interfiere en muchos casos en contra nuestro y en muchos casos no interfiere”, resaltó.
La última palabra la tuvo Juan Román Riquelme, que respondió a las acusaciones que llegaron desde la vereda de enfrente. “Puedo hablar de mi club. Redes sociales no tengo. La expulsión es expulsión. El 9 se va para el arco. Era situación clara de gol. Es expulsión. No importa si la jugada es al segundo, a los 20 minutos, a los 90 o a los 95. Eso es lo único que puedo decir y creo que estamos todos de acuerdo”, dijo sobre la expulsión temprana de Martínez Quarta.
Y agregó: “Siempre el que pierde va a pedir. Es así. Nosotros estamos contentos. En el fútbol argentino cuando no se consiguen resultados culpamos al árbitro».























