La gira de L-Gante en Uruguay se vio envuelta en polémica tras la cancelación de varias presentaciones. Entre versiones de empresarios que reclaman fechas caídas y representantes del artista que denuncian pagos incompletos, el conflicto suma incertidumbre sobre reprogramaciones, devoluciones y adelantos.
Escándalo de L-Gante en Uruguay: cancelaciones, pagos y versiones enfrentadas
En la emisión de la tarde de Infama, se vivió un tenso debate sobre la reciente cancelación de shows de L-Gante en Uruguay. El programa reunió al periodista uruguayo Descalzi y a miembros del entorno de Elian Valenzuela, conocido como L-Gante, para intentar esclarecer qué sucedió con los pagos, reservas y adelantos.
Según Descalzi, empresarios locales afirmaron que el cantante ya había dejado “plantados” a dos boliches —en Salto y Tala— y que ahora se sumaron tres fechas más sin presentaciones. Además, planteó dudas sobre si el artista estaba habilitado para salir del país en aquel momento.
Desde el entorno de L-Gante, Luis explicó que las cancelaciones se debieron a incumplimientos económicos: “Antes de subirse a un avión, el artista necesita el 100% de su caché, no solo el suyo, también el de la logística. Solo habrían recibido el 35% del monto acordado”.
El debate incluyó detalles sobre aéreos, hoteles, sonido y rider técnico. Descalzi insistió en que en plazas del interior uruguayo hubo venta de entradas y costos asumidos por los organizadores, mientras que Perdomo, representante de L-Gante, afirmó que la ausencia más reciente se debió a que “no vino la plata” y que la restricción para salir del país ya habría sido levantada.

El manager Maxi Brother sumó que existía un contrato por tres fechas con rider y logística completos, y que al momento de firmar no se había recibido ni el 30% del adelanto. Entre chicanas, intercambios de micrófono y móviles desde distintas ciudades, el programa reflejó el clima de tensión sin ofrecer soluciones definitivas.
Por ahora, las versiones se mantienen enfrentadas: mientras el artista reclama adelantos incompletos, los empresarios denuncian fechas incumplidas, gastos asumidos y entradas vendidas. La pregunta que queda abierta es si habrá reprogramación o devolución para los fans que compraron sus entradas.

























