A través de un duro comunicado, la administración del histórico espacio cultural de Junín rechazó las versiones que ponían en duda sus condiciones de seguridad. Calificaron de «falsa e irresponsable» cualquier comparación con la tragedia de Cromañón y ratificaron que cuentan con habilitación municipal y controles al día.
Autoridades del Teatro San Carlos cruzan los cuestionamientos sobre su habilitación: «La seguridad no se discute, la verdad tampoco»
Ante las versiones y señalamientos surgidos en el ámbito político y público que ponían en duda las condiciones administrativas y de infraestructura del predio, los directivos del Teatro San Carlos de Junín emitieron un contundente comunicado en el que rechazaron de manera categórica las acusaciones, defendieron su trayectoria y brindaron precisiones sobre los protocolos preventivos que aplican en cada función.
En el escrito, los responsables del emblemático recinto cultural remarcaron que el establecimiento opera bajo estrictos parámetros normativos y cuenta con todas las certificaciones correspondientes para el desarrollo de espectáculos masivos.

Habilitación vigente y operativos de prevención
Desde la administración del teatro aseguraron que el lugar dispone de habilitación municipal vigente, controles periódicos e inspecciones de Bomberos, así como la correspondiente cobertura de seguros.
Asimismo, detallaron el dispositivo preventivo que se despliega en cada evento para resguardar a los asistentes:
Controles permanentes: Inspecciones y certificaciones a cargo de Bomberos.
Operativo en sala: Presencia fija de personal de Bomberos, servicio de ambulancia con equipo de primeros auxilios y personal de seguridad privada en cada función.
Prioridad operativa: «Priorizando siempre el cuidado del público», enfatizaron.
«Nuestra empresa y nuestra familia cuentan con décadas de trayectoria organizando espectáculos nacionales e internacionales, con un compromiso inquebrantable con la seguridad», destacaron en la misiva.
Rechazo a las comparaciones con Cromañón
Uno de los puntos más enfáticos del comunicado estuvo centrado en el rechazo a los paralelismos trazados de forma pública entre las instalaciones del Teatro San Carlos y la tragedia del boliche República Cromañón.
Sobre este punto, los responsables del espacio fueron categóricos:
«Comparar al Teatro San Carlos con una tragedia como Cromañón no solo es absolutamente falso, sino también una profunda falta de respeto hacia las víctimas, sus familias y toda la sociedad argentina.»
El descargo concluyó con una consigna directa respecto a la postura institucional de la empresa ante la polémica: «La seguridad no se discute. La verdad tampoco».
























