Esta mañana de jueves, se conoció la triste noticia del fallecimiento del querido Pipo Genovese. El deceso lo dio a conocer su familia a través de las redes sociales de «La Pileta de Pipo».
Pipo Genovese: El alma detrás de una pileta que es historia viva de Junín
En la esquina de avenida Alvear y Azcuénaga, donde la ciudad se abre camino hacia el norte, existe un predio que para muchos juninenses es sinónimo de verano, infancia y hogar. Es la «Pileta de Pipo», un espacio que trasciende lo recreativo para convertirse en un pilar de la comunidad, y cuyo corazón es, sin dudas, José “Pipo” Genovese.
De Sicilia al corazón de Junín
La historia de Pipo es la de tantos inmigrantes que hicieron grande a nuestro país con esfuerzo y determinación. Nacido en Oliveri, un pueblo siciliano a orillas del Mar Tirreno, Pipo llegó a Argentina a los doce años junto a su familia en 1952. Tras un paso por los viñedos de San Rafael, Mendoza, el destino lo trajo a Junín en la década del 60.
Durante años, los Genovese fueron una cara conocida detrás del mostrador de una despensa en Suiza y Robbio. Sin embargo, la inquietud y el deseo de crear algo propio lo llevaron a comprar un terreno que, por aquel entonces, era poco más que una quinta con frutales en una zona de la ciudad con muy pocas viviendas.
Una pileta nacida del azar
En 1976, Pipo inauguró lo que sería su proyecto de vida. Lo más curioso, y algo que él cuenta entre risas, es que a pesar de haber nacido a metros del mar y haber dedicado décadas a mantener una piscina, Pipo no sabe nadar. Aquel emprendimiento, que comenzó como una pileta pequeña para los chicos del barrio, creció con los años hasta sumar salones, canchas de tenis y un espacio de encuentro que hoy es visitado por la segunda y hasta tercera generación de familias juninenses.
Mucho más que un lugar para refrescarse
Para Pipo, el predio es su vida. «Acá, en la pileta, soy feliz», suele decir, destacando que la esencia del lugar es que la gente se sienta «como en casa». Esa calidez humana, junto con su dedicación personal para mantener cada rincón del predio en condiciones, lo convirtieron en un referente barrial.
Este compromiso no pasó inadvertido para la comunidad. En noviembre de 2024, en reconocimiento a su labor social, su aporte al desarrollo del barrio Capilla de Loreto y su rol como impulsor de la sociedad de fomento, el Concejo Deliberante de Junín lo declaró por unanimidad Personalidad Destacada de la Ciudad.
Hoy, a sus más de cinco décadas en Junín, Pipo sigue siendo ese hombre trabajador que saluda a cada vecino por su nombre. Su pileta no es solo agua y sol; es el testimonio de un sueño que, iniciado sin experiencia previa, terminó transformándose en uno de los lugares más queridos y emblemáticos de nuestra ciudad

























