No es frecuente ponerse en el lugar del otro. Pero lo vamos a intentar.
Integrante de la banda que cometía robos en barrios cerrados, excarcelado por el Juzgado de Garantías
Imaginemos: Meses atrás…me encuentro descansando en mi casa, junto a mi familia.
De golpe, me despierto con un arma apuntándome y detrás un encapuchado, con el rostro cubierto.
Y en segundos se suman el segundo delincuente, el tercero…
Nos amedrentan…amenazan…inmovilizan con precintos…
Mi vida se transforma en instantes en un infierno. Temor…desesperación por proteger a mi familia…” llévense lo que quieran, pero no nos hagan nada”, la única frase que pasa por mi cabeza.
Y es lo que hacen. Se llevan lo que encuentran a su paso
De golpe…respirar…se fueron…no mataron a nadie…me golpearon un poco pero estoy vivo. Mi familia también.
A partir de ahí…la casa se llena de policías, investigadores, peritos, funcionarios judiciales…recorren…levantan rastros…buscan en todas y cada una de las dependencias…
Y como si no fuera suficiente después comienzan a transcurrir los días…la angustia no desaparece…el temor a que regresen.
La paz no vuelve a la espera de que los encuentren.
Tiempo después -allá por el mes de abril-, recibimos la noticia. Los encontraron…no a todos…pero están identificados, detenidos y lo que cualquiera puede creer, a la espera de una resolución, un juicio y que se hagan cargo de lo que generaron a no sólo mi familia…a varias…porque los relacionan con pruebas en otros ilícitos similares.
Pero esta mañana de viernes, cuatro meses después de, al menos, pensar que esos delincuentes no van a volver me entero que la misma justicia que investigó ahora – a través del Juzgado de Garantías– decide liberarlos, sin pautas que pongan ciertos límites a la excarcelación. Me dicen, “un simple cese de la prisión preventiva”.
Ah, claro…otro de los imputados no fue liberado porque está preso por otro hecho similar ocurrido en Pehuajó.
Si cuando la banda de delincuentes el día que entró en nuestra casa no sólo se llevó bienes materiales sino también nuestra tranquilidad, ahora es volver a sentirse de la misma manera, sin paz, pero por una decisión de la jueza de Garantías del Departamento Judicial Junín.
LA INFORMACIÓN
El 16 de marzo último, en el marco de una investigación por varios hechos (4) de robos calificados con privación ilegal de la libertad cometidos en barrios cerrados de Junín, se realizaron una serie de allanamientos en el conurbano bonaerense.
Las víctimas: F.M., A.V., G.T., N.S., M.S., A.D.
Hubo a partir de las diligencias concretadas en Del Viso, Pilar, José C.Paz y Capitán Sarmiento, dos detenidos: Carlos Soria -interno en la U.P.9 en La Plata, Matías Augusto Suárez… otros tres sindicados, prófugos.
En los allanamientos lograron recuperar algunas de las pertenencias denunciadas como robadas que luego serían reconocidas por las víctimas.
Vale señalar que la investigación se centró en dar con una organización criminal que cometía ilícitos en barrios privados de Junín y la zona donde ya ese mes de marzo, previo a los allanamientos, personal de la DDI había detenido a dos sujetos y secuestrado entre otros elementos, de un arsenal de armamento.
Profundizando las pesquisas, los detectives lograron establecer la participación de al menos otros cinco delincuentes y acto seguido, con intervención de la justicia -fiscalías 6 y 8 del Departamento Judicial Junín- los allanamientos.
La novedad hoy es que, de los últimos dos detenidos, uno continúa alojado en una unidad penal, pero por otra causa.
Y horas atrás, el Juzgado de Garantías dispuso el cese de la prisión preventiva, sin siquiera establecer pautas en la excarcelación
Por lo tanto…el día que llegue el juicio…si es que llega a haber uno…¿lo van a encontrar?…y en el mientras tanto, inevitable preguntarse, volverá a encapucharse, ponerse guantes, rearmar una banda para salir a apoderarse de los bienes y la paz de ciudadanos comunes

























