Entre el 27 de marzo y la madrugada del domingo 5 de julio, tres ilícitos y cero avances en las investigaciones judiciales.
Tres ilícitos. Cero respuestas
Y tal vez el que se destaca particularmente es el último.
Según trascendió, gracias a las cámaras de seguridad instaladas -a partir del primer ilícito-y que permiten el control remoto, los moradores del inmueble ubicado en inmediaciones de la Avenida Intendente de la Sota y Alte. Brown detectaron el momento en el que les estaban intentando ingresar a robar.
Sin demora, se dirigieron a la propiedad al tiempo que alertaron al personal policial.
“Se nos escapó por nada, -reseña la víctima-. Gracias a las cámaras pudimos ver que estaban ahí y salimos para allá”.
Es más, “en el trayecto se llamó al 911. Logramos tenerlos muy cerca sin poder hacer nada. Eran dos personas en una moto Honda Titan negra toda desarmada. Se los siguió hasta que entraron a su casa, en inmediaciones de la plaza donde está la Iglesia Cristo Redentor”
Hechos anteriores
De acuerdo con lo explicado por las víctimas, el 27 de marzo pasado sufrieron el primer robo. “Éxito para ellos. Denuncia sin ninguna respuesta”.
El 11 de mayo último, una “segunda visita” y sin que les haya preocupado a los delincuentes “la presencia de las cámaras”.
Acto seguido, la segunda denuncia y “con datos concretos”. Y no ocurrió nada.
Por tercera vez y con menos de 30 días entre el segundo de los ilícitos, la madrugada del domingo… y siguen esperando que “alguien haga algo”.





























