El fallecimiento, en la tarde de ayer, de Javier Castro, efectivo policial que cumplía tareas en Infantería de Junín, causa profundo pesar entre su familia, amigos y pares que, a través de la comunicación efectuada en canales oficiales, no solo lo despidieron, fueron más allá y merece dedicarle un tiempo a la lectura, detenerse y analizar.
“Tristeza en Infantería: El último adiós al Mayor Javier Gustavo Castro”
El mismo comienza refiriéndose a la “Tristeza en Infantería: El último adiós al Mayor Javier Gustavo Castro”.
“La familia policial se viste de luto tras la dolorosa partida de un efectivo de larga trayectoria. El vacío que deja el Mayor Castro en las filas de la fuerza es irreparable”, sigue el mensaje.
“Hay noticias que nunca quisiéramos redactar, de esas que golpean el corazón de la institución y nos dejan sin palabras. Hoy, la ciudad de Junín y la Dirección de Infantería atraviesan una de sus jornadas más oscuras tras confirmarse el fallecimiento del Mayor Javier Gustavo Castro”.
“Con el legajo 146.xxx y años de entrega al servicio, el Mayor Castro era un hombre respetado por sus pares, un referente que portó el uniforme con compromiso hasta su último suspiro. Sin embargo, detrás del temple que exige la jerarquía, a veces se esconden batallas silenciosas que ni el más valiente puede ganar solo”.
Un silencio que duele. “El trágico episodio tuvo lugar en la tarde de este sábado, alrededor de las 19 horas. Según el parte oficial, el desenlace se produjo por una decisión propia que ha dejado consternados a sus compañeros de destino. El estruendo de un arma reglamentaria no anunció esta vez un enfrentamiento contra el delito, sino el final del camino para un servidor público que entregó gran parte de su vida a la comunidad”.
“Más que un número de legajo. Para la sociedad, puede ser un dato en un informe de «Averiguación de causales de muerte». Para la familia policial, es el adiós a un camarada, a un guía y a un hombre que enfrentó los peligros de la calle durante años”.
La pérdida del “Mayor Castro nos obliga a reflexionar sobre la salud mental y la contención de quienes nos cuidan día a día. El uniforme no nos hace inmunes al dolor humano, y hoy, ese dolor se multiplica en cada destacamento y en cada guardia.
«Descansa en paz, Mayor. Que Dios brinde consuelo a tu familia y que tus camaradas mantengan viva tu memoria en cada formación. Tu última guardia ha terminado.»
Desde este espacio, enviamos nuestras más profundas condolencias a sus familiares, amigos y a todo el personal de Infantería Junín”, finaliza.





















