Casi la mitad de los morosos lleva más de un año con este problema al que el Gobierno Nacional por el momento ignora por «falta de riesgo».
El informe que da cuenta de la nueva crisis de la morosidad
La morosidad llegó a niveles récord durante este año y aunque el Gobierno Nacional asegura que “no representa ningún riesgo”, sigue siendo un tema de debate entre los especialistas que ya se llevó a la política cotidiana. Un análisis privado explicó casi la mitad de los morosos lleva más de un año en esa situación y entre los deudores que regularizan su situación, cerca de uno de cada dos vuelve a incumplir sus pagos antes de que transcurran los doce meses.
Según el estudio de la consultora Econviews, el punto de partida es la magnitud del problema. “La mora del crédito bancario pasó de menos de 2 por ciento a casi 8 por ciento en dos años, y la del crédito no bancario superó el 30%”, señaló Econviews. Detrás de esos porcentajes hay, según la consultora, “casi 6 millones de personas en mora”, lo que equivale a uno de cada cuatro deudores del país con atrasos graves.
La mora de las familias llegó a 12,8 por ciento, mientras que la de las empresas se ubicó en 3,5 por ciento. “El problema es sobre todo de los hogares”, planteó la firma de análisis económico, que dividió a los deudores por tipo de acreedor y por perfil socioeconómico para explicar por qué la situación se volvió tan persistente.
El dato que atraviesa todo el informe, tiene que ver con la duración de los atrasos. “Casi la mitad de los morosos lleva más de un año en esa situación, y de los que logran ponerse al día, casi la mitad vuelve a caer dentro del año”, indicó Econviews. “No es un atraso pasajero”, agregó la consultora.
Para la consultora, la explicación de esa persistencia hay que buscarla en el origen del problema. “La mayoría de los morosos no son nuevos. La mitad ya tenía crédito y estaba al día hace dos años”, detalló la consultora, que agregó que ese grupo concentra el 84,4 por ciento del saldo irregular. En cambio, “otro 25,6 por ciento no tenía deuda, pero aporta apenas el 9,9 por ciento de los pesos”. La conclusión de la consultora es contundente: “El problema no fue de nuevos deudores, sino qué le pasó al que ya tenía”.
Ese deterioro, además, no aparece de un día para el otro sino que fue acumulativo. “En los meses antes de dejar de pagar, el moroso promedio aumentó su deuda, sumó acreedores y pidió más plata al sector no bancario”, describió Econviews.


























