Los jardines maternales piden ayuda del Estado

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La situación de los jardines maternales privados es crítica en todo el país ya que no forman parte del sistema oficial de escolarización y la falta de ingresos ya empujó al cierre a muchos de ellos en todas las provincias, según declararon propietarios y autoridades locales.

En Córdoba, el gobierno provincial dispuso de un presupuesto de 20 millones de pesos para otorgar 500 créditos sin intereses a los jardines maternales privados locales, para aliviar la situación económica del sector que se encuentra sin trabajar por la pandemia.

El gobernador Juan Schiaretti, al presentar la iniciativa hace unos días, fundamentó la ayuda económica al sostener que el sector «cumple un rol esencial en nuestra sociedad porque cuidan a los hijos de nuestras mujeres y hombres que tienen que salir a trabajar».

En Misiones, también recibirán un bono económico para enfrentar la crisis, según anticipó la diputada provincial Silvia Rojas, luego de que el sector se reuniera con el Gobierno provincial, que entendió la situación que atraviesan y se comprometió a destinar una ayuda económica.

«Para ellas ya es una crisis y comenzamos a transitar un camino que les convenga económicamente y buscar un soporte para que no cierren sus pymes», afirmó y recordó que en la provincia hay unos 26 jardines con 150 personas trabajando.

En Chaco, los jardines maternales están cerrados y el Ministerio de Educación provincial informó que «se está trabajando con las familias en modo virtual» y que son alrededor de 13.000 docentes del Nivel Inicial en jardines de gestión pública, privada y social –entre los que están los jardines maternales– que perciben con normalidad sus salarios salvo en aquellos casos en que la institución no percibe ningún recurso de origen estatal.

Por su parte, en Santiago del Estero, los jardines maternales privados en su mayoría dependen del Servicio Provincial de Enseñanza Privada y están subsidiados por el Estado, según indicaron fuentes oficiales.

Liliana Peláez de Litvak, directora de «Mi Jardincito», de la ciudad capital, explicó a esta agencia: «Todos tenemos ayuda en mayor o menor medida del Estado, por lo que un alto porcentaje de los sueldos de los docentes está cubierto», aunque dijo que hay otros pagos a realizar.

En Misiones, a mediados de junio, el Gobierno provincial también lanzó una línea de créditos para los jardines maternales, cuyo objetivo es atender las necesidades de un sector «afectado profundamente por la pandemia», explicaron desde el Fondo de Crédito Misiones.

Este nuevo «Programa de Recuperación Económica» fue creado para «acompañar la recuperación de las actividades productivas de la provincia», dijeron desde la entidad económica.

En Santa Fe, Vanina Oroño, dueña de un jardín en la ciudad de San José del Rincón, contó que junto a varios colegas han «presentado notas en los municipios, por pedido de los padres porque necesitan los jardines abiertos, ya que ellos están trabajando».

La mujer dijo que al estar cerrados esos espacios «se fomenta la proliferación de lugares clandestinos que no están habilitados y allí los padres recurren para llevar a sus hijos».

También en la capital de Río Negro, Viedma, hay ocho jardines maternales que vienen reclamando una pronta reapertura.

En Neuquén, los 35 jardines maternales y de infantes privados que hay se encuentran en «una situación complicada por la pandemia», contó a Télam Cristina Gumbau, directora del jardín «Castillito de papel».

En Mendoza hay 300 jardines maternales y desde el comienzo de la pandemia cerraron sus puertas 27 de ellos por la falta de actividad y el no pago de las cuotas, lo que les impidió hacer frente al alquiler, salarios e impuestos, informaron desde la Agrupación de Jardines de Mendoza.

En San Luis, a pesar de que se encuentra en fase 5 de la cuarentena y varios sectores ya han retomado sus actividades, la situación de los jardines maternales es crítica: «Cada día nos endeudamos más ya que debemos pagar sueldos, alquiler e impuestos», expresó Sonia Suárez, dueña del Jardín Maternal «Bichito Bucky».

El jardín, tiene 12 personas a cargo y una matrícula de 70 niños y niñas: «Muchos padres en un principio seguían pagando la cuota, pero hoy no. Ya que derivaron ese dinero al pago de una niñera, esperamos que las autoridades nos escuchen y nos permitan volver a trabajar ya que en San Luis no hay circulación comunitaria del virus», resaltó Suarez.

En Bahía Blanca, por su parte, desde la Jefatura de la Región 22 de la Dirección de Educación de Gestión Privada se informó a Télam que «el nivel inicial está funcionando con creatividad y esfuerzo, generando propuestas para la continuidad pedagógica» durante la pandemia para mitigar la expansión del coronavirus.

Por su parte, el profesor Luis Soifer, a cargo de la Jefatura que abarca Bahía Blanca, Patagones, Coronel Rosales, Monte Hermoso y Villarino sostuvo que «hay un proyecto llamado ‘Cuentos que viajan’ en versión digital para que compartan las familias a partir de escuchar los relatos». Bahía Blanca cuenta con unos 40 jardines de nivel inicial.

También en Jujuy, directivos y maestras de jardines maternales armaron una red en busca de visibilizar su situación de crisis y avanzan en hacer un registro de los espacios que debieron cerrar, entre los cuales ya contabilizan al menos cinco, según contó a Télam Lourdes Cruz, directora de una jardín de la capital jujeña, quien además estimó que son alrededor de 60 las instituciones habilitadas en la provincia.

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