Durante varias horas, el clima fue de tristeza, pero también de reconocimiento por el recorrido del equipo, que alcanzó su segunda final mundialista consecutiva.
La situación cambió pasadas las 23.30, cuando un grupo comenzó a arrojar piedras, botellas y otros objetos contra el cordón policial ubicado dentro del perímetro del Obelisco. Los ataques provocaron el avance de los efectivos y una serie de corridas sobre la avenida 9 de Julio y las calles aledañas.
La mayor parte de las familias y los hinchas que participaban de la convocatoria ya comenzaban a retirarse cuando se produjeron los primeros enfrentamientos.

La Policía utilizó un camión hidrante
Ante las agresiones, agentes de Infantería avanzaron para dispersar a los grupos involucrados. También intervino un camión hidrante, que fue utilizado para alejar a quienes arrojaban proyectiles y recuperar el control del perímetro.
Algunas personas lograron superar la reja que rodea la base del Obelisco y fueron reducidas por los policías que se encontraban dentro de la zona restringida.
Las autoridades informaron que al menos 15 personas fueron detenidas por su presunta participación en los disturbios. También se reportaron policías y civiles heridos, aunque el número total de lesionados todavía podía modificarse con el avance de las actuaciones.
Siete policías heridos y denuncias por robos
Según las primeras informaciones, siete integrantes de la Policía de la Ciudad resultaron heridos durante los ataques. Los agentes habrían sufrido golpes provocados por los objetos lanzados contra el dispositivo de seguridad.
En medio de la desconcentración también se denunciaron robos de teléfonos celulares y pertenencias personales. La gran cantidad de asistentes y las corridas generadas por los incidentes fueron aprovechadas por algunas personas para cometer arrebatos.
El tránsito quedó completamente interrumpido en distintos sectores de la Avenida 9 de Julio mientras los efectivos intentaban dispersar a los grupos que permanecían en la zona.
Del reconocimiento a la Selección a los enfrentamientos
Antes de los episodios de violencia, la postal había estado dominada por el celeste y blanco. Miles de simpatizantes se acercaron para expresar su respaldo al conjunto nacional, pese a la derrota en la final.
Los hinchas entonaron canciones dedicadas a Lionel Messi, cuya participación en futuros Mundiales aún es una incógnita, y destacaron el ciclo encabezado por Scaloni, que volvió a colocar a la Argentina entre las dos mejores selecciones del planeta.
La mayor parte de la convocatoria se desarrolló de manera pacífica. Familias, jóvenes y grupos de amigos permanecieron durante horas frente al Obelisco, donde se proyectaron imágenes del recorrido argentino durante el torneo.
Sin embargo, los ataques de un grupo reducido transformaron el cierre de la jornada en una escena de violencia que obligó a reforzar el operativo policial.
Argentina perdió la final ante España
La Selección argentina cayó por 1-0 frente a España en la final disputada en Nueva Jersey. El único gol llegó durante el tiempo suplementario y dejó al equipo de Scaloni sin la posibilidad de conseguir el bicampeonato y la cuarta estrella.
Después del encuentro, Messi permaneció durante varios minutos sobre el campo de juego junto a sus compañeros, visiblemente afectado por el resultado. Más tarde, el capitán argentino participó de la ceremonia de premiación en la que el plantel recibió las medallas correspondientes al segundo puesto.
Pese a la derrota, hubo concentraciones de apoyo en diferentes puntos del país. Además del Obelisco, se reunieron hinchas en Rosario, Mar del Plata, distintos municipios del conurbano bonaerense y otras ciudades argentinas.
En Buenos Aires, el operativo continuó hasta la madrugada para completar la desconcentración, identificar a los responsables de los ataques y restablecer la circulación en el centro porteño.