Facundo Moyano volvió a mostrarse públicamente en redes sociales después del episodio que protagonizó junto a su pareja, la influencer Candela Arizaga.
Facundo Moyano volvió a Instagram después del escándalo con Candela Arizaga: el particular mensaje que compartió
Moyano había optado por mantener un perfil bajo desde que trascendió el conflicto y la Justicia estableció una restricción de acercamiento respecto de Arizaga. Sin embargo, durante la madrugada de este sábado decidió retomar su actividad en la plataforma.
La publicación no incluyó declaraciones ni explicaciones sobre lo ocurrido. El exdiputado compartió una fotografía en la que se observa una de sus manos sosteniendo un rosario y agregó un emoji de manos juntas, utilizado habitualmente como símbolo de oración.
El gesto se produjo mientras continúa el proceso judicial derivado del episodio que involucró a la pareja. Moyano se encuentra imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género, aunque la investigación todavía se encuentra en curso.
La Justicia mantuvo la restricción de acercamiento
En las últimas horas, la Fiscalía decidió mantener la medida que establece que Moyano debe permanecer alejado de Arizaga. La decisión se tomó pese a la declaración realizada por la influencer, quien aseguró ante la Justicia que no había sufrido una situación de violencia por parte del dirigente.
Durante su testimonio, Arizaga explicó que atravesó un episodio que definió como un “brote psicótico” luego de consumir drogas. Según relató, las horas anteriores habían transcurrido con normalidad: ambos habían compartido tiempo con familiares de Moyano, asistieron al estadio de River y posteriormente regresaron al departamento.
La joven señaló que atravesaba un momento emocional complicado y que tomó cocaína porque no podía conciliar el sueño. Según su relato, esa situación habría generado una combinación de factores que terminó desencadenando el episodio.
“Yo venía con cambios de ánimo y no fue una buena mezcla”, explicó durante su declaración.
Arizaga también fue contundente al referirse a Moyano y sostuvo que el dirigente no había ejercido violencia contra ella. “El problema nunca fue Facundo, no me hizo nada”, afirmó. Además, manifestó su deseo de volver a verlo.
Qué investiga la Justicia
Más allá de la declaración de la influencer, la Fiscalía continúa analizando los hechos y decidió sostener la restricción de acercamiento mientras avanza la investigación.
La causa contempla una denuncia por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. La situación se originó luego de que Arizaga fuera registrada por cámaras de seguridad mientras corría semidesnuda por la avenida del Libertador.
El episodio generó una fuerte repercusión pública y llevó a que Moyano fuera detenido y posteriormente quedara sujeto a distintas medidas judiciales.
En este contexto, la decisión de mantener la restricción de acercamiento no implica una definición sobre la responsabilidad penal del dirigente, sino una medida adoptada mientras continúa la investigación del caso.

La única reacción del entorno familiar
Hasta el momento, el regreso de Moyano a las redes fue una de las pocas apariciones públicas vinculadas con el caso desde su entorno.
Su hermano, Pablo Moyano, había sido consultado por periodistas durante la marcha de San Cayetano y prefirió tomar distancia del conflicto. Ante las preguntas sobre la situación judicial de Facundo, respondió: “Que lo defina la Justicia. Yo no tengo nada que ver”.
Ahora, la atención volvió a centrarse en Facundo Moyano luego de su particular publicación en Instagram. Sin hacer referencia directa al caso, el dirigente eligió compartir una imagen religiosa mientras la causa continúa bajo análisis judicial.
























