Rosa, fue víctima de una grave estafa familiar: su propia hija le robó el DNI, abrió una cuenta bancaria y solicitó 19 préstamos personales que suman más de $9.000.000. Conocé cómo se descubrió el fraude y el alivio judicial que obtuvo.
Hija le robó la identidad, pidió 19 créditos y estafó a su madre por nueve millones de pesos
Una mujer de 65 años, conocida como Rosa, vivió una experiencia insólita y dolorosa: fue víctima de una estafa familiar perpetrada por su propia hija. Propietaria de un kiosco en Lomas de Zamora, Rosa intentó obtener una tarjeta de crédito para su negocio y descubrió que alguien había abierto una cuenta bancaria a su nombre de manera fraudulenta el 30 de junio de 2024.
Al investigar, se confirmó que la responsable era su hija, quien utilizó el DNI de Rosa y sus datos biométricos para abrir la cuenta de manera online. La joven pidió 19 créditos personales por un total aproximado de $9.000.000, fondos que fueron transferidos a su propia cuenta en otra entidad financiera.
El fraude se mantuvo oculto hasta que llegó el momento de pagar. El 5 de diciembre de 2024, la hija de Rosa refinanció la deuda haciéndose pasar por su madre, acordando un plan de 36 cuotas sin levantar sospechas. Rosa descubrió la maniobra el 28 de marzo de 2025, realizando de inmediato la denuncia penal por suplantación de identidad y fraude ante la UFI N° 19 de Lomas de Zamora y también un procedimiento de mediación en Defensa del Consumidor.
Durante el proceso judicial, se comprobó que el banco no verificó la identidad de quien solicitaba los créditos, incumpliendo normativas de seguridad financiera y dejando en evidencia la falta de controles electrónicos que podrían haber prevenido el fraude. La hija terminó confesando el delito, tras lo cual Rosa decidió cortar la relación familiar y avanzar legalmente.
Gracias a un fallo cautelar, se ordenó que no se le cobren cuotas, no se sumen intereses, no se cierre la cuenta ni se informen datos negativos al Banco Central, mientras continúa el proceso judicial. Además, la acción civil contra el banco busca que se cancelen los préstamos y se indemnice a Rosa por daño moral y daño punitivo, estimado en aproximadamente $4,5 millones más intereses.
El caso muestra la vulnerabilidad de los sistemas bancarios frente a la suplantación de identidad y los impactos devastadores de las estafas familiares, dejando una enseñanza sobre la necesidad de controles más estrictos y medidas de protección para los adultos mayores.