Entre los más de doscientos mil venezolanos radicados en la Argentina, hubo quienes eligieron Junín para vivir y hoy, a la distancia, viven con angustia lo que ocurre en su país.
Kendell Martínez: Cómo sobrellevar a la distancia, el sufrimiento del pueblo venezolano
Allí dejaron familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y desde ayer tratan de recibir noticias.
Kendell Martínez llegó desde Caracas a la Argentina y en La Guaira -una de las zonas más afectadas-, “tenemos familiares. Nosotros estamos bien…la familia está bien… tengo familiares que perdieron sus viviendas con daños materiales irreparables”.
De las primeras horas posteriores a los terremotos, habla de los momentos de angustia sobre todo por recibir noticias de su familia.
“No sabíamos nada” y así “estuvimos entre la tarde de ayer y la de hoy. No había servicios de ningún tipo, ni había manera de contactarlos hacia un sector de La Guaira. Ellos no tenían la forma de salir porque los accesos están bloqueados por los derrumbes”.
“Es todo muy angustiante…angustiante, no saber de las familias con cada hora que pasaba y mientras tanto ver las imágenes en redes sociales…todo destruido”, relata a Junin24.
“No es nada fácil…estamos pasando esta situación difícil. Esperemos que mejore pero hay mucho dolor y falta de capacidad por parte del Estado de asumir una tragedia como esta”.
A “esta hora hay gente con vida debajo de los escombros que necesita ayuda y no existe la capacidad al menos hasta que llegue la ayuda internacional”.
Sobre la situación en la asistencia en los hospitales, “si antes era problemático, ahora está todo colapsado…hay que tener fe”.
Kendell vuelve a hablar de la situación de su familia en La Guaira. “Ellos pudieron salir. Están a salvo”.
Después habrá que empezar a pensar en sus hogares. “los daños son muy grandes y la estructura puede ceder. Este es un tema que también hay que sobrellevar. Hay mucha incertidumbre. No se sabe qué va a pasar en el futuro…pero lo importante es tener vida”, concluye Kendell, quien al igual que muchos otros venezolanos intentan sobrellevar tanto dolor.




















