La problemática de los animales sueltos -sobre todo equinos- en la vía pública y fundamentalmente en autovías y rutas es no sólo constante, sino que además implican un riesgo no sólo para el animal sino para los vehículos que circulan por lo general a alta velocidad.
La justicia condenó a AUBASA por un accidente provocado por un caballo en Autovía 2, en 2021
De la misma manera se siente el reclamo de la sociedad y en las últimas horas, fue la justicia la que dio un paso importante a la hora de confirmar una condena contra Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA) por un accidente ocurrido en diciembre de 2021 sobre la Autovía 2, a la altura del partido de Dolores.

Ahora, la empresa deberá afrontar una indemnización superior a los cuatro millones de pesos, además de los intereses generados desde el inicio de la causa y habiendo transcurrido más de cinco años.
El hecho ocurrió el 29 de diciembre de 2021, cerca de las 23.30, en el kilómetro 213 de la Ruta 2.
Un micro Scania que circulaba en dirección a Mar del Plata impactó contra un caballo que se encontraba sobre la calzada. Luego, el animal también fue embestido por una Peugeot Partner que transitaba detrás.
El equino murió como consecuencia del impacto y uno de los pasajeros del micro tuvo que ser trasladado a un centro de salud. El colectivo sufrió daños de consideración y una posterior pérdida en su valor de reventa.
La empresa propietaria de la unidad inició una demanda contra AUBASA.
En primera instancia, el Juzgado Contencioso Administrativo de Dolores estableció una indemnización de $4.091.398, más los intereses.
AUBASA apeló la decisión y sostuvo que la aparición del animal había sido un hecho imprevisible e inevitable. También planteó que debía analizarse una eventual responsabilidad del conductor.
La Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata rechazó esos argumentos y confirmó la responsabilidad de la concesionaria y de su aseguradora, Provincia Seguros.
Los magistrados consideraron que la presencia de animales sueltos en una ruta no constituye, por sí sola, un acontecimiento imposible de prever. En ese sentido, remarcaron que la concesionaria debía acreditar la implementación de medidas destinadas a prevenir o disminuir ese tipo de situaciones.
Durante el expediente no quedaron demostradas medidas concretas suficientes, como controles, patrullajes, señalización preventiva u otros mecanismos destinados a impedir el ingreso de animales a la autovía en ese sector.
La resolución mantuvo la indemnización compuesta por $1.019.398 correspondientes a los daños sufridos por el micro y $3.072.000 por la pérdida de valor comercial del vehículo.
Una pericia mecánica había establecido que, pese a las reparaciones, la unidad registró una depreciación del 9,6%. Los importes deberán ser actualizados al momento de ejecutarse la sentencia, de acuerdo con los criterios establecidos por la Justicia.


























