Trascendió de fuentes altamente confiables que el individuo rojense involucrado en una causa por maltrato animal que en la actualidad se encuentra internado en el Hospital Unzué, llegaría al HIGA en las próximas horas.
El sujeto rojense involucrado en una causa por presunta zoofilia, a horas de ser trasladado a Junín
Sería alojado en el área de Salud Mental del Piñeyro, a partir del trabajo llevado adelante por la Dirección de Salud de Rojas, encabezada por el Dr. Martínez.
Ocurre que el imputado-paciente se encuentra hospitalizado en Rojas, en un lugar no apto para personas con problemas de salud mental.
El sujeto, de apellido Valdez, es investigado en el marco de una causa de zoofilia por los hechos ocurridos recientemente en el predio de la planta de reciclado local.
La situación escaló la semana pasada cuando la Justicia de Junín delegó en el hospital de Rojas la responsabilidad total sobre el cuidado y la decisión de traslado del detenido. Esta postura fue interpretada en ámbitos sanitarios rojenses como una desatención a la realidad operativa del sistema municipal, que hoy se encuentra sobre exigido.
De hecho, la situación es crítica, hasta ayer, el efector municipal contaba con tres pacientes alojados por orden judicial, una carga administrativa y operativa que excede las capacidades de un hospital general de agudos.
«Siguiendo los lineamientos de trabajo sanitario, la Justicia dispuso que sea el Gabinete de asistencia local quien evalúe, decida y gestione el traslado, notificando posteriormente lo resuelto», explicaron fuentes vinculadas a la gestión.
Ante este escenario, el Dr. Martínez y su equipo de colaboradores han intensificado las gestiones para subsanar la falta de plazas en centros de salud mental.
Según entienden que el traslado al Hospital Interzonal de Junín representaría no sólo una solución logística, sino una respuesta técnica necesaria, dado que el paciente requiere un entorno acorde a su patología que Rojas no puede brindar.
Versiones indican que el hombre llegaría hoy a Junín aunque se desconoce si, como ocurre en el Hospital rojense, deberá permanecer con custodia policial permanente.
























