Cada 24 de septiembre se rinde homenaje al nacimiento del transporte público en la Argentina. En Junín, la tradición pionera que inició Vicente Rossi y continuó, entre tantos otros, su sobrino Eduardo Nuozzi se enlaza hoy con los choferes que recorren diariamente las calles de la ciudad para trasladar a miles de vecinos.
Día del Colectivero: una historia que conecta los orígenes nacionales con los pioneros juninenses y el servicio de hoy
Para miles de vecinos en Junín, el transporte público ya forma parte indeleble de la rutina urbana. Desde la restitución e inauguración del servicio el 1 de abril de 2019, el colectivo se convirtió en el medio predilecto para trasladarse a los puestos de trabajo, asistir a las aulas de la UNNOBA, concurrir a las escuelas, realizar trámites o moverse por el centro y los barrios.
Cada 24 de septiembre se celebra en todo el país el Día del Colectivero, una fecha con un profundo valor histórico que conmemora la creación de este medio de transporte netamente argentino y rinde homenaje al esfuerzo diario de quienes están al frente del volante.
De una crisis económica al primer viaje en 1928
El origen de este medio de transporte se remonta a 1928 en la Ciudad de Buenos Aires. En un contexto de retracción económica y caída del uso del taxi, un grupo de siete choferes se reunió en un café de las avenidas Rivadavia y Lacarra para idear un sistema colectivo: trasladar a varios pasajeros en un mismo vehículo, con itinerarios fijos y una tarifa fraccionada.
Aquel 24 de septiembre de 1928 se realizó el primer viaje simbólico desde Primera Junta pasando por Flores. Los primeros coches eran automóviles particulares adaptados que, con el tiempo, adoptaron colores distintivos y carteleras para identificar sus trayectos.
La huella pionera en Junín: de Vicente Rossi a Eduardo Nuozzi
De manera contemporánea a los hitos de la Capital Federal, Junín escribió sus propias páginas doradas en la historia del transporte. El puntapié inicial lo dio Vicente Rossi, quien desde 1925 dirigía un taller mecánico y fábrica de carrocerías donde desarrolló el primer colectivo juninense, adaptando el chasis, tapizado, pintura y lustre. De allí nació la emblemática firma Rossi y Seré: «Ciudad de Junín».
Ese legado familiar continuó con su sobrino, Eduardo Nuozzi, histórico referente del volante local y propietario durante doce años del Expreso Villa Belgrano. A lo largo de su trayectoria, Nuozzi manejó líneas urbanas, unidades de larga distancia en la empresa La Lujanense e incluso colectivos adaptados para el traslado de circos en sus giras por el interior del país.

El colectivo de Vicente Rossi, año 1927. Foto recreada por IA

El colectivo de Rossi, año 1927. Foto: Album del Centenario de Junín
El testimonio de los choferes de hoy
Esa extensa tradición de servicio se refleja en los trabajadores que conducen las unidades locales en la actualidad. Con motivo de la fecha, el Municipio de Junín difundió un video alusivo donde choferes locales compartieron la vocación de su labor diaria.
Entre ellos, Nazareno, chofer con 5 años de servicio en la empresa urbana, repasó el ritmo cotidiano sobre la unidad: «En 5 años ya perdí la cuenta de cuántas vueltas hice. Hacemos unas 10 vueltas al recorrido por día, promediando unas 8 horas diarias al volante. Siempre me gustó manejar, tuve la oportunidad de ingresar, me enseñaron y sigo aprendiendo todos los días».
A través del testimonio de pasajeros que utilizan el colectivo diariamente para llevar a sus hijos a la escuela, cursar en la universidad o acudir a sus puestos laborales, la jornada reafirma el valor social de un transporte que une el pasado pionero con el presente cotidiano de Junín.
























