El estrés no solo afecta la mente, también se manifiesta en el cuerpo. Existen métodos prácticos que ayudan a reducir tensiones físicas y mejorar el bienestar en pocos minutos.
Aunque el estrés es una respuesta natural del organismo ante situaciones de presión o peligro, cuando se mantiene de forma sostenida en el tiempo puede tener efectos nocivos. A largo plazo, el exceso de cortisol puede contribuir al insomnio, debilitar el sistema inmunológico, alterar la digestión y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.



























