La conocida “regla de los 5 segundos” sostiene que un alimento que cae al piso puede consumirse si se lo recoge rápidamente. Sin embargo, esta idea no garantiza que la comida sea segura.
Qué pasa realmente cuando la comida cae al piso: la verdad detrás de la regla de los 5 segundos
Según explicó el ingeniero en alimentos Rafa Carabajal, basándose en un estudio realizado en 2016 por investigadores de la Universidad Rutgers, los microorganismos no se rigen por un cronómetro. La contaminación puede comenzar casi de inmediato, por lo que levantar un alimento antes de que pasen cinco segundos no garantiza que sea seguro para consumir.
El trabajo científico incluyó 2.560 mediciones y analizó cómo influían distintos factores en el traspaso de bacterias desde diferentes superficies hacia los alimentos. Se utilizaron sandía, pan, pan con manteca y caramelos de goma, además de pisos de acero inoxidable, azulejos, madera y alfombra.
Los alimentos permanecieron en contacto con las superficies durante menos de un segundo, cinco, 30 y 300 segundos. Los resultados demostraron que la contaminación puede producirse incluso antes de que transcurra un segundo.
La humedad es clave
El tiempo de contacto influye, pero la humedad del alimento también es determinante. Cuanto mayor es su contenido de agua, mayor puede ser la transferencia de microorganismos.
La sandía registró los niveles más altos de contaminación, mientras que los caramelos de goma presentaron los menores.
¿Influye el tipo de piso?
Sí. La investigación encontró mayores niveles de contaminación en azulejos y acero inoxidable, mientras que la alfombra presentó valores más bajos. La madera mostró resultados variables.
Esto no significa que una alfombra sea segura para comer. Simplemente demuestra que no se puede determinar la seguridad de un alimento únicamente por el tiempo que permaneció en el suelo.

¿Se puede comer algo que cayó al piso?
La llamada regla de los 5 segundos no es una garantía de seguridad alimentaria. Un alimento puede contaminarse prácticamente desde el primer contacto con una superficie.
Por eso, ante una caída al suelo, especialmente cuando se trata de niños, adultos mayores o personas con el sistema inmunológico comprometido, lo más prudente es desecharlo.






















