Cada vez más personas llegan a la edad jubilatoria sin completar los 30 años de aportes exigidos por el sistema previsional argentino. Tras el cierre de varias moratorias, miles de trabajadores comenzaron a buscar alternativas para acceder a un ingreso mensual y no quedar afuera de los beneficios de ANSES.
ANSES confirmó qué opciones existen para jubilarse sin tener los 30 años de aportes
Aunque el panorama cambió en los últimos meses, todavía existen herramientas disponibles para quienes no lograron reunir todos los aportes necesarios para una jubilación ordinaria.
Qué alternativas ofrece ANSES para quienes no completaron los aportes
Una de las opciones más utilizadas actualmente es la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), destinada a personas mayores de 65 años que no alcanzan los requisitos tradicionales para jubilarse.
Este beneficio representa el 80% de la jubilación mínima, incluye cobertura médica de PAMI y se otorga bajo determinadas condiciones socioeconómicas establecidas por ANSES.
Además, muchas mujeres pueden acceder al programa de Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado, que permite sumar años de aportes por cada hijo. El beneficio contempla situaciones especiales vinculadas a hijos con discapacidad o titulares de la AUH.
Cómo completar años de aportes antes de jubilarse
Quienes todavía no alcanzaron la edad de retiro también cuentan con la posibilidad de seguir generando aportes mediante el monotributo u otros regímenes previsionales vigentes.
Especialistas recomiendan revisar con tiempo la historia laboral registrada en ANSES para detectar posibles períodos faltantes o aportes no reconocidos correctamente.
En muchos casos, la validación de servicios o tareas no registradas puede marcar una diferencia importante al momento de iniciar el trámite jubilatorio.
Qué pasa si no podés acceder a una jubilación tradicional
Las modificaciones recientes en el sistema previsional obligaron a muchas personas a reorganizar sus planes de retiro.
Por ese motivo, desde ANSES recomiendan consultar periódicamente la situación previsional y analizar cuál de las alternativas disponibles se adapta mejor a cada caso.
La edad, los años trabajados y el tipo de aportes realizados son factores clave para definir qué beneficio corresponde dentro del esquema vigente.























