En pleno centro de la ciudad, un motociclista estuvo a centímetros de provocar una tragedia al cruzar un semáforo en rojo y terminó sacando un arma de fuego y amedrentando, ante la mirada de testigos circunstanciales.
Actitud criminal de un motociclista que casi provoca una tragedia y termina amenazando con un arma de fuego
El hecho que calificarlo de insólito es poco, se produjo al mediodía de hoy y en circunstancias en las que por Remedios de Escalada de San Martín y General Paz transitaba mucha gente. Más de lo habitual teniendo en cuenta la zona que es elegida por juninenses en las horas previas a la llegada de Nochebuena.
El tránsito era intenso a las 12:15.
Una fila de motos y autos aguardaba sobre Remedios de Escalada, que el semáforo habilite para retomar la marcha.

Luz verde. Y los primeros en avanzar fueron los ocupantes de dos motos.
Cuando ya habían traspuesto la mitad de la calle, por General Paz y a una velocidad que no le hubiera permitido frenar –tampoco parecía que esa hubiera sido su intención- en una moto desarmada, dos jóvenes…muy jóvenes… mostrando un desprecio absoluto por la vida –propia y de los demás-, cruzaron.
Por centímetros no impactaron contra dos vehículos de idéntico porte, llegando a rozar a los ocupantes de uno de ellos sin que llegaran a caer.
Esa reacción generó en una fracción de segundos, que conductores o transeúntes no apartara la mirada…como esperando el impacto.
No terminó todo allí…cuando nadie lo esperaba….el imprudente y desaprensivo motociclista esgrimió un arma de fuego, siempre con la moto en marcha, giró parte del cuerpo, apuntó hacia la intersección de la calle….y siguió hasta Hipólito Yrigoyen para doblar en contramano, en dirección a Primera Junta.
Fue una actitud doblemente criminal…criminal al conducir con tal nivel de falta de apego a las normas…criminal al sacar un arma de fuego –habría sido un revólver-, y desafiante amedrentar.























