En apenas 10 segundos, un ladrón se llevó no sólo una moto, también el vehículo comprado con esfuerzo y trabajo.
Diez segundos fueron suficientes para llevarse una Keller celeste metalizada
El delito quedó filmado por una cámara de seguridad privada.
Con total impunidad, a cara descubierta y vistiendo una campera celeste y pantalón oscuro, se advierte en las imágenes el momento en el que el “chorro” llega a la vereda en la que estaba estacionada la moto, una Keller color celeste metalizada con líneas blancas, en perfectas condiciones.
Sin advertir que la lente de una cámara de seguridad apuntaba directamente al rodado, se la lleva en 10 segundos.
La toma del manubrio, la baja a la calle y a unos diez metros se sube y se supone que logra ponerla en marcha para desaparecer.
Una posibilidad es que haya estado acompañado por un cómplice, teniendo en cuenta una luz celeste, fuera de las imágenes, que se mueve a la par del delincuente.
Cabe agregar que eran las 3:25 de la madrugada.
La denuncia fue radicada en sede policial y las imágenes aportadas a la causa por cuanto es posible que por la nitidez de la filmación, no sea complicado identificar al “amigo de lo ajeno”.






















