Un reclamo por la falta de respuesta ante una necesidad que no podía dilatarse.
“Digamos que el dispensario está de gusto, siempre lo mismo”
Es esa historia la que acerca a Junin24 Ariel Álvarez.
Con claridad explica que en la mañana de hoy, concurrió “al dispensario que está en Cte. Escribano. Había minutos antes ido a la casa de mi mamá. Cuando me informa que no había hecho las recetas para su medicación para la presión, decidí acercarme al dispensario del barrio”.
Hay que remarcar que la persona que estaba necesitando esa medicación tiene 80 años y con el nivel de calor por el que se está atravesando, resulta indispensable el cuidado especial.
“Cuando llegué –continúa Ariel- y había tres enfermeras sentadas, con aire acondicionado y no había nadie más. Les expliqué la situación y les pedí si no tenían un comprimido del medicamento . La respuesta que recibí fue que no había médico y que tendría que haber ido con la receta. Se ve que no entendieron lo que les expliqué. Prácticamente se me reían en la cara y me decían que ni en la farmacia me iban a dar la medicación sin receta”.
Y no es la primera vez. “Siempre lo mismo. En una oportunidad mi madre tuvo un ataque de asma, fue a pedir un medicamento y no se lo quisieron dar porque no tenía receta cuando estaba atravesando una crisis”.
“Digamos – agrega- que el dispensario está al p…. en el barrio. No hay nadie…no hay médico.. por eso me pregunto para qué están”. Mientras que “si se va al Hospital, hasta le entregan el remedio”.























