Siniestro en la residencia geriátrica en Junín: Cuando se trabaja con compromiso y sensibilidad, todo es posible

Locales

El siniestro que en la mañana se desató en una residencia para adultos mayores, además de la tragedia, puso en evidencia, cómo funcionan los mecanismos en una emergencia. El cuadro en el lugar era de orden en medio del caos. Bomberos abocados a controlar un siniestro que gracias al material auto extinguible del sector de la edificación en el que se habría iniciado, no se propagó en extremo.

La presencia del humo sí. Fue invadiendo los sectores de la residencia y afectando a los adultos que iban siendo retirados por personal de bomberos y recibidos por efectivos policiales. Los uniformados, a quienes encontraban en mejores condiciones los iban acomodando en el parque de la residencia, debajo de algún árbol, en sillas depositadas de manera desordenada y cubiertos con alguna manta o frazada.

Pero también había abuelos con algunas heridas y otros –la mayoría- con dificultades respiratorias. Si el traslado debía efectuarse en la urgencia, las manos se iban multiplicando. Hasta acostados en colchones, eran subidos a la caja de móviles del Comando para trasladarlos sin pérdida de tiempo. En la cabina de las camionetas los conductores y junto a los abuelos, efectivos policiales conteniéndolos en medio de la angustia y la urgencia. Nadie bajó los brazos aunque en muchos rostros sólo se veían ojos llorosos y se escuchaban voces quebradas

El personal policial actuó con la calma propia por conocer el oficio y una cuota de sensibilidad y humanidad indispensables para llevar adelante una tarea tan difícil. Así fueron transcurriendo los primeros minutos, hasta que comenzaron a llegar ambulancias, efectivos del Comando Patrulla Rural, Defensa Civil, funcionarios judiciales y hasta un móvil del Servicio Penitenciario que se acercó al lugar para ponerse a disposición.

Un párrafo aparte merece el personal del Hospital. A medida que iban recibiendo a las personas afectadas iba “explotando” una guardia no habituada a recibir en pocos minutos, a no menos de 20 abuelos que necesitaban asistencia. Y como hormigas, médicos, enfermeras, camilleros, iban llegando a la guardia, desde los distintos servicios, para brindar colaboración.

La información concreta se irá conociendo con el correr de las horas pero la actitud de servicio, la respuesta rápida, la cuota de sensibilidad, el trabajo de Bomberos, Comando Patrullas, Guardia del HIGA, merecen el reconocimiento de una sociedad que muchas veces es crítica pero que puede quedarse tranquila que, como dice el dicho popular, “cuando las papas queman”, están, sin medir consecuencias.

COMPARTIR:
Siniestro en la residencia geriátrica en Junín: Cuando se trabaja con compromiso y sensibilidad, todo es posible
En juicio abreviado, 5 años y 6 meses por la muerte de Carlos Ottaviani
Ahora le tocó el turno a una Motomel
Seguir Leyendo:
Locales
LO MÁS DESTACADO
keyboard_arrow_up