Afiliados a la obra social del Ejército, víctimas del desmanejo de pocos.
Tener un problema de salud, con o sin obra social: Un calvario
La problemática que afecta a quienes cuentan con IOSFA se profundiza y muchos afiliados no saben ya qué hacer,
Antes de conocer la situación en el orden local, relatada por uno de los afectados, vale destacar que la obra social del Ejército tiene una deuda de 300.000 millones de pesos, sumando activos y pasivos y con sus servicios cortados.
Afiliados de todo el país ya recurren a la justicia por la falta de respuesta y en algunos casos ya se han dispuesto embargos.
Es la fría descripción de una compleja.
Pero lo que vale es trasladarlo a lo cotidiano, a cómo afecta a aquellas personas que a lo largo de su vida laboral aportan a su obra social confiando en que de necesitar sus servicios, estarán cubiertos.
Hugo Oviedo es un claro ejemplo que se multiplica por centenas.
“Nuestra obra social –IOSFA– del Ejército, hace 4 meses que está cortada” comienza explicando.
Para agregar después que “Toda mi vida pagué y aun sin tener cobertura nos cortaron todo”.
Y a ello se suma que “terminamos en el hospital, donde vemos en qué estado de abandono se encuentra. No hay médicos”.
“Mi señora y yo tenemos enfermedades de base. Yo con 3 bypass, ella muy dolorida y estamos prácticamente abandonados”.
Una obra social que “los dejó a pie”, un Estado que no responde como cualquier ser humano merece cuando concurre a un centro asistencial público.
En el Hospital
Otro reclamo que se multiplica es el que usuarios hacen llegar a Junin24, inclusive con imágenes captadas por un teléfono celular: la atención en el Hospital Interzonal General de Agudos.
“Dos horas y sigo esperando, con mi señora descompuesta” mientras “nos encontramos con gente que se ve muy mal”.
Y “acá, no hay ni un médico atendiendo, con gente que lleva tres horas esperando. Un verdadero calvario”.
No se incorpora el video al reclamo porque registran los rostros de un número importante de personas aguardando ser atendidas y no contamos con su consentimiento, teniendo en cuenta que atraviesan situaciones de salud.
Y la síntesis es concreta. Dos reclamos y un punto en común.
Producto del desmanejo o falta de eficiencia, o de empatía, vecinos que atraviesan problemas de salud –con o sin obra social– suman una carga a una ya compleja situación.
¿Nadie lo ve?

























