Este fin de semana, en San Francisco, Estados Unidos, amigos, colegas y referentes del mundo tecnológico se reunieron en Wine Country para rendir homenaje a Matías Travizano, el joven empresario y visionario argentino que falleció en un accidente de escalada hace un mes
Adiós a Matías Travizano, el joven argentino y visionario científico del mundo tech
Travizano, de 45 años, lideraba Sur Energy, la empresa que se asoció con OpenAI para la inversión de hasta USD 25.000 millones en un centro de datos de inteligencia artificial en la Patagonia.
Entre los presentes en la ceremonia estuvieron Demian Reidel, presidente de Nucleoeléctrica; Emiliano Kargieman, socio de Travizano y encargado de anunciar la llegada de OpenAI a Argentina; Ariel Arrieta, inversor; y Guillermo Rauch, fundador de Vercel, además de amigos y empresarios que viajaron desde Europa, Argentina y Estados Unidos. Emocionado, Kargieman leyó un poema de Salvatore Quasimodo:
“Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra. Atravesado por un rayo de sol: y de pronto anochece”.

El motor detrás de la inversión de OpenAI
Travizano fue el principal impulsor del acuerdo que convierte a Argentina en un nodo estratégico de inteligencia artificial en la región. Según Reidel, “Mat y yo soñamos este proyecto desde cero. Sin su liderazgo, nada de esto habría sido posible”. El empresario recordó con emoción a Kristen Durham, esposa de Travizano y ejecutiva de Uber Eats, y a su hijo Kai, de poco más de un año, destacando el rol de Mat en transformar un sueño en realidad.
Incluso Sam Altman, fundador de OpenAI, lo homenajeó en un video:
“Mat lideró nuestras conversaciones de asociación antes de fallecer trágicamente. Su visión era sobre el impacto, asegurarse de que las personas pudieran acceder y beneficiarse de la inteligencia artificial. No estaríamos haciendo este anuncio sin sus esfuerzos”.
La inversión proyecta la construcción de Stargate Argentina, el centro de datos más grande en la historia del país, con una primera etapa de entre 7.000 y 10.000 millones de dólares y la meta de operar en doce meses. Se instalará en una de cinco localizaciones en la Patagonia, aún no reveladas.
Un joven prodigio de la tecnología argentina
Desde temprana edad, Travizano demostró su talento: con solo 20 años integró un grupo de hackers en Buenos Aires y luego fundó Underground Security Systems Research Back (USSR Back), para alertar sobre fallas de software y nuevos virus. En 2007 lanzó Binaria, empresa de inteligencia de marketing basada en el análisis del comportamiento de usuarios en redes sociales.
En 2012 fundó GranData junto a Martín Minnoni y Nicolás Goulu, consolidándose en Silicon Valley como uno de los argentinos más prominentes en Big Data. GranData fue vendida en 2024 a Everdata, una empresa estadounidense líder en procesamiento de tarjetas de crédito. Su innovación más reconocida fue desarrollar herramientas que evaluaban la capacidad de pago de personas sin recurrir a información financiera tradicional, transformando la forma en que se construyen perfiles de riesgo crediticio.
Un legado que trasciende fronteras
Matías Travizano no solo deja una obra tecnológica: deja un ejemplo de liderazgo, visión y pasión por transformar ideas en proyectos de impacto global. Su muerte en el monte Shasta, al caer más de 500 metros mientras entrenaba para escalar, truncó una vida llena de logros, pero su legado sigue vigente: Argentina se proyecta hoy como un actor clave en inteligencia artificial gracias a su impulso.
El memorial fue también un recordatorio de que, detrás de las cifras multimillonarias y los proyectos de vanguardia, había un hombre apasionado por la ciencia, la tecnología y la gente, cuyo espíritu sigue inspirando a toda una generación de emprendedores.


























