La muerte de los dos vecinos de Chacabuco encontrados en una vivienda la mañana del lunes se habría tratado de un homicidio seguido de suicidio.
Chacabuco: Fue un homicidio seguido de suicidio el hecho sangriento del lunes
La fiscalía que investiga el hecho, en los últimos días fue sumando resultado de pericias, imágenes de cámaras de seguridad, testimonios.
Y todos conducen hacia una misma hipótesis.
Aquella mañana, la familia de Ferreyra había radicado una denuncia por averiguación de paradero ante la falta de noticias y no poder ubicarlo.
Y a las 19:30 de esa misma tarde iban a recibir la peor de las noticias.
En una vivienda ubicada sobre calle Ituzaingó entre Mármol y Vicente López, una mujer iba a encontrar dos cuerpos sin vida. Uno pertenecía a Abel Ferreyra, el otro al gestor Hugo Vacca.
Al lado del primero, una cuchilla.
Con el correr de las horas, en el marco de la investigación, iban a analizar una cámara de seguridad en la que con claridad se veía la llegada de Ferreyra a la vivienda. Y nadie más hasta la tarde.
En Junín se iban a realizar las autopsias que terminarían estableciendo que primero había sido asesinado Vacca, quien presentaba graves lesiones producidas con un arma blanca y marcas propias de los mecanismos de defensa.
Y luego, iba a morir Ferreyra – lo habían encontrado en un baño de la casa – con una herida mortal a la altura de la tráquea.
A los elementos referidos se iba a sumar un dato de interés. Ferreyra y Vacca tenían un problema económico.
Si bien aún no se cerró la causa, todo conduce a considerar que se está frente a un homicidio seguido de suicidio.























