En plena caída del consumo, el sector de la indumentaria vuelve a apostar fuerte por las 12 cuotas sin interés, una herramienta que ya era común en electrodomésticos y ahora se expande.
Compras en cuotas: la ropa se suma al boom del financiamiento y crecen las dudas en el mercado
En un contexto económico marcado por el freno en las ventas, las marcas de ropa decidieron reactivar los planes de financiación sin interés para intentar sostener la demanda. La estrategia, que ya funcionaba en rubros como tecnología y electrodomésticos, comienza a instalarse con fuerza en locales de indumentaria, especialmente con el inicio de la temporada otoño-invierno.
El impulso también llega desde el sistema financiero. Tras una decisión del Banco Central de reducir encajes y aumentar la liquidez, distintas entidades salieron a ofrecer promociones. El Banco Nación, por ejemplo, habilitó compras en hasta 20 cuotas sin interés, mientras que plataformas como Mercado Pago lanzaron eventos especiales con hasta 24 cuotas en cientos de marcas y rubros.
Sin embargo, detrás de estas facilidades aparecen señales preocupantes. Desde la industria textil advierten que la medida responde más a la necesidad que a una recuperación real. Según datos del sector, las ventas de indumentaria registraron una caída interanual del 8,4% en el primer bimestre, y el desplome alcanza el 40% si se compara con años anteriores.
Referentes del rubro aseguran que el escenario es crítico: el consumo no reacciona y el margen de rentabilidad se reduce por el alto costo financiero, que ronda el 20% y no puede trasladarse a precios. Esto impacta directamente en la sostenibilidad de los negocios, en un contexto donde ya cerraron miles de empresas del sector.
El panorama se agrava con el crecimiento de la incobrabilidad. Actualmente, las tarjetas de crédito registran uno de los niveles más altos de mora en las últimas décadas. En el rubro de electrodomésticos, por ejemplo, los atrasos en pagos llegaron a promediar el 41%, según consultoras privadas.
A pesar de las promociones, el consumo sigue sin repuntar. Las ventas de artículos para el hogar y electrodomésticos también cayeron fuerte, afectadas por la pérdida del poder adquisitivo. En este escenario, las cuotas aparecen como un alivio momentáneo, pero no logran revertir el problema de fondo.
Desde las pymes advierten que estas estrategias aún no están generalizadas y que, sin programas oficiales que las respalden, se trata de acciones aisladas. Además, remarcan que el costo financiero total sigue siendo elevado, lo que obliga a operar con márgenes cada vez más ajustados.

























