En agradecimiento y reconocimiento a la Virgen de Luján, Oscar Diez y Carlos Lavalle restauraron su imagen, entronizada en Av. Circunvalación a la altura del puente de Rector Álvarez Rodríguez.
La historia detrás de la Virgen de Luján en Circunvalación y R.A. Rodríguez, recientemente restaurada
La devoción de Oscar tiene su historia.
Nació hace ya más de una década cuando, atravesando una grave enfermedad, encomendó su salud a la Virgen de Luján.
Oscar superó aquellos años difíciles y en agradecimiento, junto a un grupo de amigos, encontraron ese lugar, el mismo que hoy ocupa.
Luego llegaría la organización de la posta –primero Junín-Luján, luego a la inversa– que se corrió durante diez años.
“La organicé junto a varios muchachos. Éramos 28 o 30. Munafó, Espíndola, Morente, Rapizzardi, muchos más. La idea era agradecer a la Virgen de Luján por haber superado la enfermedad”.
Recuerda que “el Toro Batistotti decía de peregrinar en bicicleta pero decidimos hacerla corriendo y con postas. La primera fue Junín-Luján, pero después decidimos que fuera al revés. Comenzar en Luján para concluir acá, frente a la Iglesia San Ignacio de Loyola, donde nos recibía y bendecía el padre Armando Rosido.
También en 1999, compramos la imagen con la colaboración de un visitador médico. Primero empezó a peregrinar de casa en casa hasta que la emplazamos sobre un tronco y con el correr de los años erigimos la ermita tal y como está hoy.
Como es lógico, el paso del tiempo fue deteriorando la imagen, pero ahora la restauramos y vuelve a brillar en Circunvalación y R. A. Rodríguez.


































