El sistema de vigilancia genómica detectó tres casos de la variante BA.3.2 en residentes de la provincia de Buenos Aires.
Nueva variante de COVID: qué se sabe de BA.3.2 y cómo avanza en Argentina
La aparición de una nueva variante de COVID-19 volvió a poner el foco sobre la vigilancia epidemiológica en Argentina. Se trata del linaje BA.3.2 del SARS-CoV-2, identificado por primera vez en el país mediante el sistema de vigilancia genómica de la ANLIS Malbrán.
Los primeros tres casos detectados corresponden a personas residentes en la provincia de Buenos Aires. Las muestras fueron tomadas entre el 26 de abril y el 18 de julio de 2026. Durante ese período se analizaron 21 genomas y tres correspondieron a BA.3.2, equivalente al 14% de las muestras secuenciadas.
Qué se sabe de la variante BA.3.2
BA.3.2 pertenece a la familia Ómicron y desciende del linaje BA.3. Fue detectada originalmente en Sudáfrica en noviembre de 2024 y actualmente se encuentra clasificada internacionalmente como una variante bajo monitoreo.
Su detección en Argentina no significa que exista actualmente una nueva ola de coronavirus ni que se haya comprobado una mayor gravedad. De acuerdo con la evaluación sanitaria disponible, no representa por el momento un riesgo adicional sustancial para la salud.
Sin embargo, los especialistas consideran importante continuar observando su comportamiento debido a sus características genéticas y a su evolución en distintos países.
Qué pasó con los pacientes detectados
Los tres casos identificados en la provincia de Buenos Aires evolucionaron favorablemente. Uno de los pacientes necesitó internación, aunque la hospitalización estuvo vinculada con comorbilidades previas.
La situación, por lo tanto, no muestra hasta el momento un incremento demostrado en la gravedad de los cuadros asociados a esta variante.
Por qué los científicos siguen atentos
El interés de los investigadores está puesto principalmente en conocer cómo se comporta BA.3.2 frente a otras variantes que circulan actualmente, su capacidad de propagación y su posible impacto sobre la inmunidad adquirida.
Por ese motivo, las autoridades mantienen activa la vigilancia virológica, epidemiológica y de los indicadores de gravedad, una herramienta fundamental para detectar cambios en el comportamiento del virus.
La aparición de estos tres casos constituye así una señal para reforzar el seguimiento, pero no implica por ahora una situación sanitaria de alarma.























