La semana del 17 al 23 de noviembre de 2025 llega cargada de intensidad: la Nueva Luna en Escorpio, acompañada por Mercurio retrógrado y la influencia de Urano, provocará movimientos inesperados en el plano afectivo y pondrá bajo la lupa vínculos y decisiones emocionales.
Qué signos enfrentarán giros amorosos con la nueva luna en escorpio
La energía astral de esta semana promete cambios profundos en el terreno sentimental. La Nueva Luna en Escorpio, ubicada en el grado 29 —conocido por su carácter extremo— coincide con la presencia activa de Urano y de Mercurio retrógrado, una combinación que invita a revisar emociones, definir prioridades y enfrentar verdades que quizá venían siendo evitadas.
El inicio de la semana ofrece un respiro: un trígono entre el Sol, Júpiter y Saturno arma un gran triángulo de agua que favorece la cercanía y la sensibilidad, ideal para afianzar vínculos o retomar conversaciones pendientes desde un lugar más amable. Sin embargo, el clima cambia rápidamente.
El martes 18, Mercurio retrógrado regresa a Escorpio, intensificando pensamientos, intuiciones y dudas. Este tránsito puede hacer que secretos, temas no resueltos o viejas sospechas resurjan con fuerza, generando tensiones en parejas que ya venían sensibles.
El jueves 20 marca el punto de mayor intensidad con la Nueva Luna en Escorpio. Al enfrentarse a Urano, activa movimientos inesperados: revelaciones, decisiones impulsivas, cambios abruptos o incluso rupturas si la relación había perdido estabilidad. La energía pide sinceridad absoluta y una depuración emocional que no todos estarán listos para enfrentar.
El viernes 21 también será agitado. El Sol se opone a Urano y, poco después, ingresa en Sagitario, lo que permite un cambio de aire: el ambiente se vuelve más liviano y se abre la posibilidad de dialogar sin tanta carga emocional. Con la entrada solar en Sagitario, la atención se orienta hacia la familia, los afectos y la organización de las próximas celebraciones.
Aun así, el desafío de Mercurio retrógrado sigue vigente. Es una semana para medir palabras, evitar decisiones precipitadas, revisar información antes de reaccionar y priorizar la calma. Cualquier frase dicha con impulso puede generar malentendidos; por eso, respirar, escuchar y reflexionar será clave.






















