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Facundo Rassi y Valentín Salinas hacen ruido en autos eléctricos

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Cuando Facundo Rassi navegaba los rankings de las distintas categorías del automovilismo argentino en busca de pilotos a los que presentarle, vía Facebook, las maquetas que diseñaba cuando podía hacerse un tiempo entre el trabajo en el kiosco de papá y las cursadas de diseño gráfico en la Escuela de Arte, Valentín Salinas era apenas un alumno de tercer grado, que alternaba los dibujos animados con las visitas al taller mecánico familiar. Casi una década después, los cruzaría una pasión en la Escuela Industrial de Junín.

“Nos conocíamos de vista, de las carreras de karting. Pero en 2017 nos conocimos bien, por los autos eléctricos. Yo estaba en la Escuela Industrial, preparando el auto para el Desafío Eco. Había que plotear y Facundo hace toda la parte de diseño. Vino a tomar las medidas y ahí nos empezamos a tratar”, recordó Valentín, de 19 años. “Ahí conocí a todos los chicos. Valentín y Facundo Terzano, que trabajó conmigo y también iba a la escuela, venían a las carreras de karting. Yo corro. Después, también me empecé a meter con los autos eléctricos”; agregó Facundo, de 29.

El Desafío Eco, punto de nacimiento de la amistad entre estos dos locos por los autos, comenzó a realizarse en 2012, pero solo para las escuelas de la capital. En 2013 se volvió federal y desde entonces siempre ha participado el Industrial. Es una aventura difícil de costear, porque los fondos no pueden salir de la cooperadora del colegio. Tampoco es una propuesta del Ministerio de Educación, por lo que no llega a las escuelas una partida de dinero estatal para cubrir los gastos del desarrollo del auto, ni los traslados.

Todo nace del esfuerzo de alumnos, profesores y coordinadores del área de Automotores; de la pasión que comparten, que les da sentido de pertenencia. También de quienes se acercan a colaborar, con aportes anónimos o a cambio de publicidad. “Con lo difícil que es enganchar a un pibe de 16 o 17 años. Vos ves que laburan hasta un sábado o de noche. Y decís ¡guau! Ya que vayan a la escuela doble turno te marca la pasión que tienen”, sintetizó Facundo Rassi a modo de radiografía de aquellos que tantas veces son calificados como bichos raros por quienes los ven desde afuera.

El sacrificio, las noches metiendo chapa y tornillos; los 200 pollos asados en la parrilla de La Loba, los autos que se ofrecieron a cuidar de caraduras. Todo valió la pena aquel 2017 en que la Escuela Industrial se quedó con el primer lugar del Desafío Eco y la promesa de un premio sorpresa del que poco sabían hasta entonces. Pero el año terminó y a Valentín Salinas y sus compañeros ya no les quedaba auto para armar.

“Ganamos, pasó el verano y nos habíamos quedado con ganas de más. Mi hermano había visto de una categoría de autos eléctricos en San Luis. Los busqué, los agregué, les escribí. No me dieron bola. Al tiempo me responden, me dicen con quién tenía que hablar. Los chamuyé con que habíamos ganado el Desafío Eco y nos invitaron a participar», contó Valentín, orgulloso de su gestión como manager. Y los pibes volvían a las pistas.

Antes de participar en su primera carrera independiente del colegio, se enteraron que el premio por haber ganado el Desafío con el Industrial era nada menos que un viaje a Inglaterra para competir. Ya no era un auto sino dos para preparar. Y el tiempo apretaba. “Nos habíamos metido en este quilombo y ahora teníamos que correr”.

«Salía de trabajar y me iba al taller. Los chicos salían de estudiar y lo mismo»

Valentín y su compañero Facundo Terzano salieron a comprar caños, lo más barato para empezar. También se sumó su hermano, Tomás Salinas, que había participado del Desafío Eco pero en 2016. Empezaron a juntar plata, todavía había que comprar ruedas y batería. Ahí me acuerdo que nos dio el apoyo Tu Cine. Fuimos, nos dijo que le gustaba lo de los autos eléctricos. Nos dio el apoyo económico y con eso pudimos empezar”, relató Valentín, cada vez más entusiasmado por saber que la mejor parte de la historia acababa de empezar.

Era jueves y faltaban apenas dos días para la carrera en la que debutarían como equipo autogestionado. Ni durmieron. A las dos apareció una falla imprevista que, sin embargo, tuvieron resuelta en una hora. A las tres, salieron a dar vueltas por Benito de Miguel. “Eran caños, ruedas y motor. Nos faltaba toda la carrocería”. Viernes tocó trabajar todo el día y solo pararon para comer algo, pensando un retoque en cada mordisco. Ahí apareció Facundo Rassi, el tipo de experiencia, y la pregunta fue directa: ¿Dónde está la carrocería? Se fueron a su estudio, ese que levantó soñando entre maquetas y redes sociales, para ultimar detalles con fibra de vidrio y PVC espumado. Sábado. Una hora de sueño. La caravana sale rumbo a San Luis. Ya en el destino señalado, todos metieron mano para armar. Última vez para pestañar y ver el auto negro, con algunos calcos y el número 19. Había llegado la hora de correr y Valentín Salinas lo relata mejor que cualquier cronista deportivo.

Nos pidieron hacer una prueba de frenado. Fuimos y no andaba el motor. En el viaje le entró viento o no sé qué pasó. Lo acomodamos y fuimos a probar. De los que mejor frenan, nos dicen. Clasificamos, salimos octavos. ¡Re mal! No nos daba el peso, re liviano. Le pusimos plomo, faltaba. Salimos a buscar piedras. Las poníamos con bolsas de nylon y cinta. Hasta los pilotos con piedras. No se puede hacer, es ilegal. Largamos. Facu Terzano venía renegando con los cables. Con mi hermano estábamos re enojados.  Terminó la carrera ¡y teníamos un enojo! Viene el organizador de la carrera y nos dice que habíamos salido terceros. ¡Nos cambió la cara! Vamos a la balanza y todavía nos faltaba peso. Penalizados. ¡ÚLTIMOS! Quedaba la segunda carrera. Si o si tenía que ser una mujer la segunda. Ahora cambió el reglamento. Corría la hermana de Facundo, que nunca había corrido una carrera. Pusimos más piedras porque ella era más liviana. Largaba última, por la penalización. Sale la hermana de Facu, una vuelta, se hace la fila india, ¡no pasaba a nadie! Nos queríamos morir. Y empieza a agarrar vuelo. Pasó a uno, a dos.  ¡Primera! Escuchábamos ruido abajo del auto. Doblaba, caían piedras. Doblaba otra vez, piedras. En un momento, bandera negra. Habíamos arrancado el cable del censor de la pista, con las piedras. ¡Les cagamos el fin de semana! Nos hicieron sacar el auto de la pista. Últimos en las dos carreras. No sabíamos qué decirle a los sponsors.

De San Luis  a Inglaterra, con experiencia. El equipo lo integraban seis alumnos y dos profesores, pero todo el curso se las ingenió para viajar y hacer hinchada. “Nos mirábamos con Facu y pensábamos que por primera vez estábamos viviendo como pilotos. Casi no teníamos que preocuparnos más que por los detalles del auto y la carrera”. Terminaron segundos. Se enteró todo Junín. Todo el país. De regreso en Argentina, llegaron más sponsors. Ya se los tomaban más en serio. Locos seguían estando igual.

2019, LA CONSOLIDACIÓN

Facundo Rassi se metió de lleno para liderar el equipo RST, que se completa con Valentín Salinas, su hermano Tomás y Facundo Terzano. Onda los Cuatro Fantásticos juninenses. Volvieron a San Luis con la chapa que les había dado la participación en Liverpool, para participar en la categoría “privados” de la E-Cars.

En mayo, ganaron las dos finales de la primera fecha del torneo puntano: una Valentín, la otra Facundo. La próxima fecha se correrá en agosto, sin sede confirmada. Pero el equipo aprendió de la experiencia, ya no se relaja y parece tener todo meticulosamente organizado.

«Correr en Junín sería fundamental para el desarrollo, para que prenda mucho más esto de los autos eléctricos»

“El lunes, después de ganar la carrera, encontramos once puntos que podíamos mejorar. El buen resultado nos sirvió para sumar apoyos. Estamos tratando de dar una imagen más profesional al equipo. Antes era ir a correr como sea. Este año, en Villa Mercedes, nos preparamos con más tiempo, logramos que el auto sea más confiable. Todo lo que probamos lo pudimos explotar al máximo”, explicó Facundo Rassi. Y agregó: “Nos están ayudando, porque hizo ruido el auto eléctrico”.

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