Los drones ya son una herramienta clave para la agricultura de precisión en Argentina. Permiten realizar aplicaciones más eficientes, sembrar sobre cultivos implantados y trabajar incluso cuando las máquinas tradicionales no pueden ingresar a los lotes.
Drones agrícolas: la tecnología que revoluciona la producción y gana terreno en el campo argentino
Los drones agrícolas dejaron de ser una innovación reservada para unos pocos productores y comenzaron a consolidarse como una herramienta cada vez más utilizada en el agro argentino. Gracias a su precisión y versatilidad, hoy permiten optimizar aplicaciones, reducir costos operativos y realizar tareas que, en determinadas condiciones, resultan imposibles para la maquinaria convencional.
La expansión de esta tecnología responde a la creciente necesidad de producir de manera más eficiente, utilizando menos recursos y mejorando la toma de decisiones en el manejo de los cultivos.
Una de las especialistas que impulsa este proceso es Sol Bravo, responsable del área de Investigación y Desarrollo de Tekron, empresa dedicada a soluciones tecnológicas para el sector agropecuario y representante oficial de drones DJI en Argentina.
Desde hace varios años, la ingeniera participa en ensayos, capacitaciones y demostraciones en distintas regiones productivas del país, evaluando el rendimiento de estas aeronaves en diferentes cultivos y escenarios.
Aplicaciones precisas y mayor eficiencia
Entre las principales ventajas de los drones para el agro, Bravo destaca la posibilidad de realizar aplicaciones de precisión con una distribución uniforme de los productos, minimizando desperdicios y mejorando la eficiencia de cada tratamiento.
Además, estas herramientas permiten intervenir rápidamente en momentos críticos del ciclo productivo, especialmente cuando las condiciones climáticas impiden el ingreso de pulverizadoras o tractores a los lotes.
Luego de lluvias intensas o en terrenos con exceso de humedad, los drones pueden continuar trabajando sin afectar el cultivo ni generar compactación del suelo.
Mucho más que pulverizar
Si bien las aplicaciones fitosanitarias son uno de sus usos más conocidos, los drones también comenzaron a utilizarse para distribuir semillas, fertilizantes y otros insumos sobre cultivos ya implantados.
Esta capacidad amplía las posibilidades de manejo agronómico y facilita la realización de tareas que antes demandaban mayor tiempo o resultaban inviables por cuestiones operativas.
Otro aspecto destacado es la reducción de la exposición directa de los operarios a productos fitosanitarios, mejorando las condiciones de seguridad durante las aplicaciones.
Una tecnología que complementa el trabajo en el campo
Desde Tekron remarcan que los drones no buscan reemplazar la maquinaria tradicional ni la tarea de los productores, sino convertirse en una herramienta complementaria que aporta soluciones concretas para situaciones específicas.
«La tecnología viene a facilitar el trabajo diario y a resolver problemas puntuales. No reemplaza al ser humano, sino que amplía las posibilidades de producción y mejora la eficiencia de las labores», explicó Sol Bravo.
Con la incorporación de nuevas funciones, mayor autonomía de vuelo y avances constantes en agricultura de precisión, todo indica que los drones seguirán ganando protagonismo en el campo argentino durante los próximos años.























