Desde Chile, el Oso fue muy elogioso del trato recibido en Junín, incluso cuando una lesión le impidió aportar todo lo que hubiese querido dentro de la cancha.
Clasificado a los octavos de final de la Copa Libertadores, Lucas Pratto se acordó de Sarmiento: «Me saco el sombrero»
El anuncio de Lucas Pratto para reforzar a Sarmiento a mediados de 2025 provocó una auténtica revolución en Junín, no solo por la gran cantidad de riverplatenses que podrían tener cerca a uno de los héroes de la Libertadores 2018, sino también porque no hubo verdolaga que no reconociera su trayectoria y capacidad de élite.
Ese entusiasmo, sin embargo, se fue apagando poco a poco por lo que al delantero le costó sumar minutos a causa de una lesión de la que no había terminado de recuperarse, pero a la que empezó a encontrar respuestas en la ciudad. Aceptó un rol secundario en el equipo de Facundo Sava e ilusionó con mostrar una mejor versión en la primera mitad de este 2026. Sin embargo, el inicio de año llegó también con la noticia de su despedida para vincularse a Coquimbo Unido de Chile.
El Oso se había puesto como objetivo disputar un certamen continental y no solo encontró sitio para jugar la Copa Libertadores, sino que además fue parte de una gran campaña del equipo chileno en fase de grupos, para quedarse con la primera posición del Grupo B y meterse en los octavos de final que, por ejemplo, no disputará ninguno de los cinco grandes del fútbol argentino.
Pero a la distancia, Pratto reconoció cuánto lo ayudó el paso por Sarmiento a encontrar las respuestas que necesitaba para dar continuidad a su carrera. «Ya estoy más viejo, me cuesta hacer cosas que hacía siendo más joven. Me fastidio, me enojo, pero siempre trato de estar del lado del respeto. Es como lo que hice en Sarmiento, que la verdad me saco el sombrero con Facundo Sava y con los dirigentes en ese sentido, porque siempre fueron muy frontales en ese sentido. Lo que pido es eso», dijo durante una entrevista que concedió a DSports Radio.






















