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Preocupación en Estados Unidos por un fenómeno climático que afecta a millones de personas

Una extensa región del país quedó bajo advertencia oficial por un evento invernal de gran magnitud que obligó a activar medidas de emergencia en casi una veintena de estados y mantiene en alerta a autoridades y ciudadanos.

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Una amplia franja de Estados Unidos atraviesa horas de máxima tensión ante el avance de la tormenta invernal Fern, un sistema climático que combina nevadas intensas, frío extremo y lluvia congelante. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió una alerta que alcanza a cerca de 132 millones de personas distribuidas en al menos 19 estados, desde las Montañas Rocosas hasta Nueva Inglaterra.

Según los informes oficiales, el fenómeno tendrá una duración prolongada y afectará de manera directa a regiones clave como el Valle del Ohio, el Atlántico Medio y el Noreste, con consecuencias significativas para la circulación terrestre y aérea. Las autoridades advirtieron que se trata de un evento severo, con alto riesgo para la población y la infraestructura.

El NWS anticipó acumulaciones de nieve superiores a los 30 centímetros en áreas puntuales, lo que podría generar interrupciones generalizadas del transporte público y privado. En corredores estratégicos como la Interestatal 95, se espera uno de los episodios de nieve más importantes de los últimos años, afectando zonas densamente pobladas.

Ciudades como Filadelfia, Washington D.C. y Nueva York se preparan para recibir entre 20 y 40 centímetros de nieve, dependiendo de la evolución final del sistema. De acuerdo con relevamientos difundidos por medios locales, estados como Pensilvania, Illinois, Ohio, Michigan, Virginia, Texas y Nueva York se encuentran entre los más comprometidos.

Ante este escenario, distintos gobiernos estatales y municipales comenzaron a implementar planes de emergencia. En Texas, el gobernador Greg Abbott declaró el desastre en más de un centenar de condados para agilizar la asistencia. En Arkansas, la gobernadora Sarah Huckabee Sanders anunció el estado de emergencia y la liberación de fondos para afrontar las consecuencias del temporal.

En Nueva York, las autoridades locales adoptaron medidas preventivas para reducir la acumulación de hielo y recomendaron a la población anticipar compras esenciales. Además, se dispusieron suspensiones de actividades y cambios en la rutina diaria para minimizar riesgos, mientras que en Chicago se cancelaron clases por el impacto del frío extremo.

La gobernadora Kathy Hochul declaró el estado de emergencia en todo el territorio neoyorquino y alertó sobre el peligro de hipotermia y congelación en pocos minutos de exposición. Entre las recomendaciones oficiales se incluyeron el trabajo remoto para empleados estatales, la suspensión de eventos públicos y una serie de consejos domésticos para conservar el calor en los hogares.

El impacto de la tormenta también se siente en el transporte aéreo. Se esperan miles de vuelos cancelados o demorados, especialmente en aeropuertos del noreste y el centro del país. Las autoridades instaron a los viajeros a consultar con anticipación el estado de sus vuelos y prever posibles cambios de último momento.

Con el avance de Fern, Estados Unidos se enfrenta a un fin de semana marcado por condiciones extremas, con sistemas de emergencia en plena actividad y una población que se prepara para atravesar uno de los eventos invernales más severos de la temporada.

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