El presidente Donald Trump anticipó que Estados Unidos asumirá un rol directo en Venezuela durante al menos un año, y posiblemente más, luego de la captura de Nicolás Maduro. Washington planea supervisar la transición política, administrar el petróleo venezolano y reconstruir la economía del país caribeño bajo control estadounidense.
Donald Trump afirmó que Estados Unidos gobernará Venezuela al menos un año tras la caída de Maduro
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su gobierno ejercerá un control directo sobre Venezuela durante un período mínimo de un año, tras la detención de Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero en el marco de una operación federal por cargos vinculados al narcotráfico y al tráfico de armas.
Según explicó el mandatario, la administración estadounidense asumirá la conducción de la transición política y económica, con especial foco en los recursos estratégicos, principalmente el petróleo venezolano. Trump sostuvo que Washington se encargará de la gestión de las reservas y de las ventas internacionales de crudo, con el objetivo de aumentar el suministro global, reducir los precios y, al mismo tiempo, generar ingresos para Venezuela.
“Lo vamos a reconstruir de una manera muy rentable”, aseguró Trump, quien remarcó que Estados Unidos utilizará el petróleo venezolano para abastecer refinerías norteamericanas y del resto del mundo. Según indicó, parte de los fondos obtenidos serán destinados a asistir económicamente a Caracas, en medio de una crisis profunda.
Desde el área energética, el secretario Chris Wright afirmó que el control estadounidense sobre las exportaciones de crudo se mantendrá por tiempo indefinido. Explicó que el petróleo dejará de estar bloqueado y fluirá hacia los mercados internacionales, aunque las operaciones comerciales estarán a cargo del gobierno de Estados Unidos.

Trump también señaló que mantiene contacto permanente con la actual conducción política en Caracas y destacó el rol del secretario de Estado Marco Rubio, quien impulsa la convocatoria a elecciones libres como etapa final del proceso de transición. “Nos están tratando con respeto y estamos trabajando muy bien con la administración actual”, expresó el presidente.
En relación con la producción petrolera, Trump estimó que podrían necesitarse entre 12 y 18 meses para normalizar completamente la actividad, aunque confió en que el proceso podría acelerarse con fuertes inversiones. En ese sentido, adelantó que grandes empresas energéticas invertirán en el país y luego serán compensadas por el Estado norteamericano. Incluso reveló que convocó a directivos de Chevron, Exxon y ConocoPhillips para analizar el futuro del sector.
Tras la captura, Maduro fue trasladado a Manhattan para comparecer ante tribunales federales. Posteriormente, la Casa Blanca informó que se liberarían entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionados, que serán vendidos bajo control estadounidense y enviados a refinerías de Estados Unidos.

























