La celebración de la Selección Argentina tras vencer a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 quedó envuelta en una fuerte polémica. El Gobierno británico solicitó a la FIFA que investigue la exhibición de una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», mientras crece la incertidumbre sobre una posible sanción.
Reino Unido pidió a la FIFA investigar a la Selección Argentina por la bandera de Malvinas
La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 no solo generó repercusión por el resultado deportivo. Luego del triunfo por 2-1 sobre Inglaterra, varios jugadores celebraron frente a los hinchas con una bandera que llevaba la inscripción «Las Malvinas son argentinas», un gesto que provocó una inmediata reacción política desde el Reino Unido.
El reclamo formal fue impulsado por Peter Kyle, secretario de Negocios del Gobierno británico, quien consideró que la manifestación realizada por los futbolistas argentinos fue «inapropiada» y pidió que la FIFA analice el episodio.
Desde Downing Street respaldaron esa postura y señalaron que, si bien cualquier eventual sanción corresponde exclusivamente al máximo organismo del fútbol mundial, consideran que el caso merece una investigación. Incluso, una portavoz del primer ministro británico reafirmó la posición histórica del Reino Unido sobre las islas al referirse al episodio.
Qué dice el reglamento de la FIFA
La controversia gira en torno al artículo 34.3 del reglamento de la Copa del Mundo, que prohíbe la exhibición de mensajes políticos antes, durante o después de los encuentros oficiales.
En ese contexto, la FIFA deberá determinar si la bandera exhibida durante los festejos constituye una violación a esa normativa y si corresponde aplicar alguna medida disciplinaria.
Argentina ya registra un antecedente similar. Antes del Mundial de Brasil 2014, la federación recibió una sanción económica luego de que se exhibiera una bandera con el mismo mensaje durante un amistoso frente a Eslovenia.
Temor por posibles sanciones antes de la final
El pedido británico reavivó el debate sobre las sanciones aplicadas por manifestaciones políticas en competencias internacionales. Como antecedente reciente aparece el caso de los españoles Rodri y Álvaro Morata, quienes fueron suspendidos tras realizar cánticos vinculados al reclamo sobre Gibraltar luego de conquistar la Eurocopa.
Tomando ese caso como referencia, dirigentes políticos británicos solicitaron que los futbolistas argentinos involucrados sean suspendidos y no puedan disputar la final del Mundial 2026 frente a España.
Hasta el momento, la FIFA no emitió un comunicado oficial sobre el pedido presentado por el Reino Unido ni confirmó la apertura de un expediente disciplinario. Mientras tanto, la polémica continúa creciendo en la previa del partido más importante del campeonato.

























