La mujer que la madrugada del lunes fue brutalmente agredida delante de su hijo de 8 años y que no había conseguido que le tomaran la denuncia, finalmente pudo asentar en sede policial.
Finalmente le tomaron la denuncia a la mujer víctima de una brutal agresión
Si bien llama la atención que se haya radicado en Comisaría Segunda y no en la de la Mujer y la Familia, pudo solicitar, tras relatar pormenorizadamente lo ocurrido, una medida cautelar con prohibición de acercamiento, tanto para ella como para sus hijos – de 8, 15, 20 y 23 años-.
Además, en la denuncia, agregó un detalle que toma especial relevancia para una mujer víctima de violencia de género.
Aportó M.M.N. un detallado relato de la forma en que fue atacada cuando junto a su hijo de 8 años se había acercado al domicilio de una conocida a la que le había prestado un teléfono celular.
Pedir ese aparato fue el que desencadenó que recibiera desde un “cabezazo en la boca” hasta heridas producidas con una botella que la agresora –siempre según lo denunciado- rompió antes de atacarla.
Confirmó efectivamente que esa noche concurrió un móvil policial, que habían llamado una ambulancia para que la asistiera “pero nunca llegó” y por sus propios medios se dirigió al hospital donde la curaron y mantuvieron en observación hasta las 7 de la mañana del mismo día, lunes último.
En su denuncia hizo referencia a la identidad de las dos jóvenes que la agredieron, una de ellas personal militar y sumó una amenaza inquietante.
Una de las agresoras y a quien la víctima oportunamente le había prestado un teléfono celular, “resulta ser militar y mientras me agredía, me decía: esto es un regalito. Es un adelanto de lo que te va a pasar cuando salga tu ex marido de la cárcel, refiriéndose a P.V., quien cumple condena en la UP 13 por violencia de género y quien convive en la misma cárcel con el hermano de M.D.”





















