Cada vez que se siente la sirena de Bomberos, lo primero que se imagina es, incendio o accidente, pero la labor que cubren va mucho más allá también.
Intenso trabajo para Bomberos, entre incendios y rescates en pocas horas
Y ayer, quedó demostrado con varias de las salidas para concurrir a lugares a los que eran convocados.
Muy temprano, asistieron en calle Quintana entre el 0 y el 50, a un hombre de 70 años con movilidad reducida que había caído desde su propia altura.
El personal logró colaborar y dejarlo a resguardo de su familia sin necesidad de solicitar apoyo del servicio de emergencias médicas.
Horas después el lamentablemente clásico incendio de pastizales en esa oportunidad en el cruce de las rutas nacionales 7 y 188, centro de Entrenamiento del Club Sarmiento ya que el fuego había ganado un espacio de 50 por 50.
Al llegar la unidad, procedieron realizar las tareas de extinción, previo corte adel suministro eléctrico por parte de una cuadrilla de Eden
Incendio de pastizales.
Una hora después y como consecuencia de las altas temperaturas, en Avenida San Martín entre Paso y Pringles, se acercaron para encontrarse con el fuego ya extinguido y el derretimiento de unos 200 metros de cableado aunque sin riesgo eléctrico.
Poco antes de las 19, el “infaltable” rescate de animales.
Ocurrió en inmediaciones de las calles Italia y Siria con un gato que había quedado atrapado en un árbol.
Mediante la utilización de elementos de seguridad ya que Bomberos debían trabajar en altura, lograron capturarlo y, en buenas condiciones, entregarlo a su dueño.
Más allá de las reiteradas salidas referidas, no faltan los llamados que no se ajustan a la realidad, como sucedió ayer en inmediaciones de Garibaldi y Los Naranjos, lugar al que había sido convocada una dotación por un incendio de pastizales que no fue tal pero para cerciorarse, llevaron adelante un recorrido preventivo.
























