Eran cerca de las 11:30 de la mañana de hoy y en Junín se venían repitiendo incidentes viales en distintos puntos y de ellos, dos en esquinas con presencia de semáforos.
La imprudencia de un automovilista a segundos de provocar una tragedia
Y un “casi tercer choque” no se produjo porque Dios o en quien crean, no quiso.

Ocurrió en la intersección de las calles Padre Ghío y República.
Vehículos que llegan por la Avenida y detienen la marcha para dar paso –como lo indicaba el semáforo– a los de Padre Ghío.
Pero de pronto, un imprudente, en una Peugeot Partner Patagónica gris, con patente vieja, que había frenado, por lo visto “estaba muy apurado” y decidió apretar el acelerador.
“No le importó nada –nos relatan– y estuvo a nada de ocasionar un desastre porque los que tuvieron que eludirlo fueron aquellos –autos y motos– que sí estaban respetando las normas”.
De no haber sido por la pericia de los otros conductores, “les estaría contando que fui testigo de un desastre protagonizado por un imprudente que no terminó de entender que los semáforos están para ser respetados”.
Por último, “me pregunto, ¿si hubiera chocado, a quien estaría responsabilizando?, porque por lo general, la culpa es del otro”.






















