La reforma laboral impulsada por el Gobierno incorpora el “banco de horas”, un esquema que permitiría compensar horas extraordinarias sin recurrir al sistema tradicional de recargos.
«Banco de horas»: qué implica la propuesta de la reforma laboral y cómo podría reemplazar las horas extra
La medida, respaldada por empresarios y sindicatos, busca reducir la litigiosidad y flexibilizar la organización del trabajo, especialmente en PyMEs.
El Gobierno incluyó en su proyecto de reforma laboral una figura que promete reconfigurar la forma en que se gestionan las horas extras en Argentina: el “banco de horas”, definido como un régimen de compensación de horas extraordinarias. La iniciativa aparece en el informe final presentado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, donde se detalla que este mecanismo podrá implementarse siempre de manera voluntaria y respetando los descansos legales entre jornadas y durante el fin de semana.
El informe, publicado por el Consejo de Mayo, señala que el esquema surgió de una propuesta conjunta entre el presidente de la UIA, Martín Rappallini, y el secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, en representación de la CGT. Ambos dirigentes plantearon que avanzar hacia un modelo más flexible permitiría disminuir la litigiosidad laboral, modernizar los convenios colectivos y facilitar la organización del trabajo en sectores con fuerte variación de actividad, especialmente en las PyMEs.
El funcionamiento del banco de horas representa un cambio sustancial respecto al sistema vigente. Actualmente, las horas extraordinarias deben pagarse con un recargo del 50% o 100%, según corresponda. En cambio, con el nuevo esquema, los trabajadores podrían acumular horas trabajadas de más en períodos de alta demanda para luego compensarlas con días libres, jornadas reducidas o un complemento económico menor al recargo tradicional. Todo esto deberá desarrollarse sin superar el máximo de 48 horas semanales previsto por ley.
El objetivo es permitir una distribución desigual de la carga laboral, pero siempre dentro de los límites legales. Para que esto sea posible, ambas partes deberán acordar por escrito un sistema de registro verificable de horas trabajadas y horas en las que el empleado esté a disposición. Este punto es clave, ya que la reforma impulsa fortalecer los acuerdos por empresa por encima de los acuerdos sectoriales, otorgando mayor margen de negociación interna.
El “banco de horas” se posiciona así como una herramienta central dentro del paquete de reformas que el Gobierno enviará al Congreso, buscando un modelo de empleo más flexible, con reglas claras y menor conflictividad judicial.
























