Una práctica simple, económica y cargada de simbolismo gana popularidad en redes y hogares. Qué hay detrás de este curioso hábito y por qué muchos aseguran que funciona.
El truco del ajo en papel aluminio que se volvió viral: para qué sirve y por qué cada vez más gente lo usa
Para qué sirve llevar un diente de ajo envuelto en papel aluminio
La práctica, transmitida de generación en generación, se presenta como una medida para protegerse de la envidia, atraer buena suerte y mejorar chances laborales o económicas, según quienes la recomiendan.
La sugerencia de envolverlo en aluminio responde a motivos prácticos y simbólicos: el papel evita manchas y reduce el olor penetrante del ajo en ámbitos laborales o sociales.
Asimismo, hay quien afirma que el aluminio concentra las propiedades y convierte al diente de ajo en una suerte de escudo protector ante la negatividad.
El uso protector del ajo tiene raíces antiguas: lo emplearon como remedio en Egipto y como elemento ritual en China, asociado a la idea de alejar el mal de ojo.
En el mundo árabe, relatos populares le atribuyen orígenes sobrenaturales, y en la Edad Media se lo recurría para intentar prevenir enfermedades cuando aún no se entendían sus causas.
Con el paso del tiempo, la costumbre se difundió por transmisión familiar y popular: se colgaban ristras de ajos en puertas y ventanas como amuletos.

Porqué recomiendan llevar un diente de ajo envuelto en papel aluminio
Otra práctica consiste en arrojar un diente de ajo al inodoro y hacer correr agua, símbolo de limpieza energética. Sus compuestos sulfurados, además, justificaron su fama de repelente.
Los escépticos recuerdan que no hay evidencia científica que respalde poderes místicos del ajo como imán de dinero o barrera contra la envidia.
Sí es cierto que el ajo tiene propiedades medicinales conocidas y que su olor fuerte contribuyó a construir relatos populares. En la práctica, envolverlo sirve sobre todo para convivir sin molestar a otros.
Quienes practican la costumbre suelen cambiar el diente cada cierto tiempo: cuando se pone negro o seco lo reemplazan.
Recomiendan el aluminio para evitar manchas en la ropa y para contener el aroma. En Argentina esta mezcla de folclore, remedio y superstición sigue vigente en muchas familias urbanas y rurales.


























