Una vez más, el tipo de ilícitos que se registran y tienen a mal traer a muchos vecinos, obligan a cambiar viejos usos y costumbres.
Ya no se puede salir a tomar aire a la vereda o a conversar con vecinos
Las noches de verano cuando las temperaturas resultan agobiantes, por lo general, los vecinos sacan un silloncito a la vereda, aprovechan, se refrescan, se distraen, comparten charlas con vecinos y muchas veces hasta un buen mate.
Pero lamentablemente los distintos hechos de inseguridad van modificando la vida que obliga a encerrarse entre las cuatro paredes de una casa.
Y en definitiva es lo sucedido anoche cuando una pareja de adultos mayores, elegían terminar el día tomando aire fresco, en la puerta de su casa.
De pronto, aparecen dos o tres sujetos –jóvenes- los sorprenden, intimidan y obligan a ingresar en la vivienda donde, tras apoderarse de dinero y algunos elementos de valor –seguramente algún anillo o cadena que tiene más que el valor económico el del afecto– se dan a la fuga, caminando.
Algunos vecinos, anoche, sostenían que esos desconocidos habían estado en la plaza ubicada en las inmediaciones, relato que se podrá constatar a partir de imágenes de cámaras del Centro de Monitoreo.
Pero mientras tanto, una situación más que estresante para las víctimas.
Así iban a comenzar a llegar primero personal policial, luego una ambulancia del SAME a controlar a la pareja de adultos mayores, investigadores, una unidad de Policía Científica, funcionarios de fiscalía.
Cabe acotar que el servicio de emergencias médicas asistió sobre todo a la mujer ya que la habían empujado con violencia suficiente como para que trastabillara y terminara en el piso.
En definitiva, una noche que comenzó con un hábito corriente y terminó mal y que seguramente obligue a la pareja a cambiar sus hábitos, una vez más, frente a estos hechos de inseguridad.
























